La explicación de PAMI sobre la adopción del lenguaje inclusivo: no implica el uso de @, «x» ni la letra «e»

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En medio de la polémica en torno a la incorporación del lenguaje inclusivo en las comunicaciones internas y externas del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados ( PAMI), desde la nueva administración del organismo explicaron al diario La Nación el alcance de la resolución publicada hace un par de semana.

Según detallaron en la guía interna se recomienda escribir «observando una manera inclusiva, de acuerdo con las pautas de ONU Mujeres, que recomienda ‘evitar las expresiones discriminatorias’ y ‘visibilizar el género cuando lo exija la situación comunicativa'».

El documento, de 10 páginas al que accedió este medio, plantea: «Las recomendaciones de uso de un lenguaje inclusivo no son restricciones a la libertad lingüística de quienes hablamos; todo lo contrario: es la posibilidad de que más voces puedan expresarse y sentirse representadas», dice la guía, que busca evitar palabras que puedan interpretarse como sesgadas, discriminatorias o excluyentes, pero no implica el reemplazo por @, X o la letra «e».

En la página cuatro de la guía se responde a los cuestionamientos que se realizan en torno al lenguaje inclusivo por no ser aceptado aún por la Real Academia Española (RAE): «Cuando un cambio lingüístico se extiende y se consolida se le informa a la RAE para que lo incorpore en su Diccionario. Esto significa que los cambios en la lengua van a depender del uso que hagan sus hablantes, sin atentar esto contra la unidad que la caracteriza como una lengua panhispánica. El uso de la lengua pertenece a sus hablantes, quienes utilizan términos y expresiones que pueden estar avalados por la RAE o no, y sin embargo sirven a la función comunicativa».

«Un ejemplo interesante acerca de lo que la autoridad ‘permite’ o ‘no permite’ es el caso de la forma ‘vos’, que usamos de manera general en todos los ámbitos en la Argentina. El ‘voseo’ no fue aceptado por la RAE ni por las escuelas argentinas, por ser considerado agramatical e incorrecto. Se persiguió y trató de corregirse durante muchos años, hasta que recién en 1982 la Academia Argentina de Letras le dio legitimidad y lo incluyó tanto en la norma culta como en la estándar», expresa la guía que lleva la firma de la titular del PAMI; Luana Volnovich, y de Mónica Roqué, flamante Secretaría de Derechos Humanos, Gerontología Comunitaria, Género y Políticas de Cuidado.

A modo de ejemplo de los cambios que quieren instaurar en las comunicación del organismo, explicaron: «La guía sugiere evitar expresiones que perpetúan los estereotipos de género y pone variados ejemplos, como reemplazar el uso más generalizado de ‘adultos mayores’ por el más inclusivo ‘personas mayores'».

Luego de mostrar ejemplos prácticos de cómo se debe cambiar el lenguaje en los comunicados, se dedica un apartado específico a lo que se conoce como «lenguaje inclusivo».

«Si bien cumplen con la inclusión en cuanto a género, el símbolo arroba ‘@’, el uso de la ‘x’ o de la ‘e’ al final de palabra, con la intención de hacer explícita la inclusión de géneros, no es recomendable en la escritura de documentos jurídicos o legales», explicaron en la guía.

Fuente: La Nación