Hambre de Agua en Mendoza: «Pensar que hace un mes querían empezar a la fuerza con la minería en Mendoza, diciendo que había agua» denuncia Vadillo

Actualidad Mendoza

Por más que se tape o se disfrace la noticia en los medios «amigos» del gobierno, existe una verdadera crisis hídrica en la provincia de Mendoza. Si bien hay derroche de algunos productores irresponsables, hay también derroche gracias a la práctica del fracking. A esto se le suma el mantenimiento del sistema de distribución del agua en todos los Departamentos de la provincia, que hace décadas no se le pone un centavo y los ingresos del servicio solo se van a los sueldos.

Todo es igual como mantener una casa…si uno no la arregla con los años, no la pinta, no tapa las goteras, no reemplaza las cañerías, no se le invierte unos pesos… con el paso del tiempo todo se deteriora. Esta situación pasa en este momento en la provincia de Mendoza…la falta de inversiones hace que el sistema colapse y se lamentan.

El Departamento General de Irrigación de Mendoza afirma que “hubo menos nieve y respecto a un año promedio, hay un 30 por ciento menos de agua”. Asimismo, dio a conocer que el titular del área, Sergio Marinelli, encabezó reuniones donde se evaluaron medidas para paliar las consecuencias de la grave crisis hídrica que afecta a Mendoza.

El superintendente detalló que “el embalse Potrerillos se encuentra en a un 60% de su capacidad y es el que mejor está en su nivel de agua. Pero el alto porcentaje de agua para el uso poblacional es muy preocupante. En el río Mendoza, que abastece al Área Metropolitana, el agua potable se está llevando casi el 40% del volumen total del río y esto genera que se deban aplicar restricciones en otros usos, como el agro”.

Quien fue contundente en sus declaraciones fue el director de Gestión Hídrica de Irrigación, Rubén Villodas, al admitir que “estamos más complicados de lo que creímos en octubre pasado, cuando anunciamos el pronóstico de caudales de los ríos”.

“Hay un 30 por ciento menos de agua. Los caudales no han subido y cuando lo han hecho ha sido muy poco. Hoy estamos con caudales similares a noviembre. La situación de los embalses es bastante crítica”, sentenció el funcionario.

Agregó, con mucha preocupación, que “estamos en una situación extrema. No hay registros similares a estos caudales en la historia de registros que tenemos. El pronóstico que hacemos desde Irrigación es estadístico y no hay estadística de estos niveles, ni del volumen de nieve, que es en lo que basa dicho pronóstico. Cuando se pronostica un año normal, el error va de un 5% a un 10%. Ahora el margen de error es el doble, un 20%”.

Vadillo ¿astrólogo o realista?

El diputado provincial de Protectora, Mario Vadillo, viene señalando desde hace un par de años la falta de inversiones de Aguas Mendocinas y la grave situación hídrica en la provincia. No estamos hablando de un caso de un nuevo «Nostradamus», sino de ver la realidad del estado de los diques, la gran baja de los ríos y de decir la verdad, sin mirar distraídamente hacia el costado.

En agosto del 2019, en pleno recinto legislativo, Vadillo solicitó que se declare Emergencia Hídrica en la provincia… pero claro, la clase política estaba en otra… había elecciones…

Hoy la provincia atraviesa el 10mo año de crisis hídrica, en octubre del año pasado se dio a conocer porcentajes preocupantes para Mendoza con hasta 60% de sequía en los principales caudales como el Río Mendoza, Tunuyán, Diamante, entre otros.

“Hace menos de un mes querían empezar a la fuerza con la minería en Mendoza diciendo que agua había y sobraba para su implementación y ahora desde Irrigación dicen que los cálculos que hicieron sobre los caudales en los embalses se han modificado y deben pensar en medidas para poder recuperar esa agua aunque sea de forma parcial” anunció el legislador Vadillo.

Y agregó “Nosotros lo anticipamos, la crisis hídrica se veía y lo sabíamos desde hace meses atrás, la falta de medidas y de reconocimiento de lo que estaba pasando son la consecuencia de la gran sequía que tenemos ahora, podemos decir de un gran desastre natural, teniendo diques con más del 60% sin agua”.

Para el diputado, el problema no es la escasez de agua sino su mala gestión. “Más diagnósticos errados, más demoras en adoptar políticas públicas de gran envergadura para enfrentar la sequía” fue la frase que describe la postura crítica a la gestión que lleva Irrigación en la provincia”.

“Los funcionarios no quieren asumir el costo político de imponer normas y regulaciones necesarias para que Mendoza tenga un adecuado régimen para enfrentar el cambio climático. Hoy se encuentran “evaluando” de qué manera hacerle frente a esta situación cuando hace más de 10 años que venimos teniendo crisis hídrica, esas medidas ya deberían haber sido pensadas, debatidas y puestas en marcha. La gestión de Irrigación lo único que ha hecho es responsabilizar a la gente por derroche de agua, y la mayor critica que deben hacerse es a ellos mismos, que no han tomado las riendas de la situación”, afirma el legislador de Protectora.

La mayoría de las actividades económicas (como agricultura, energía, industria y minería) afecta no solo la cantidad, sino también la calidad de los recursos hídricos, además de restringir aún más la disponibilidad de agua. El desafío de asignar los escasos recursos hídricos entre los sectores económicos y las necesidades hídricas medioambientales, si no se establecen los mecanismos de distribución adecuados, se pondrá un freno al desarrollo, lo cual resultará en un aumento de la desigualdad de ingresos y el agravamiento de las presiones sobre el medioambiente del total del volumen del río y esto genera que se deban aplicar restricciones en otros usos, como el agro.

Por eso las medidas pertinentes a desarrollar para lograr verdaderas soluciones son la reestructuración de partidas presupuestarias, bajar el gasto público tan alto que se tiene y hacer buen uso del mismo en acciones que sí generen beneficios, la búsqueda de créditos internacionales para hacer en forma inmediata la impermeabilización de los canales, hijuelas y acequias de conducción y distribución del agua, como también subsidiar tasas de crédito para que los agricultores puedan lograr eficiencia en un plazo determinado legalmente del riego “intrafinca”. Esta clase de acciones beneficiaria a Mendoza y efectivamente generaría cambios con respecto al agua que posee la provincia.