Cristina hizo latir Mendoza: “¿La chocaron toda o están haciendo lo que vinieron a hacer?”

Actualidad Mendoza

Y un día… Cristina Fernández de Kirchner volvió a Mendoza, después de cuatro años de ausencia en las tierras hoy dominadas por el radicalismo. Una presencia que pone muy nervioso a la troupe de Alfredo Cornejo y espera que este actual terremoto peronista lo deje mal parado en las próximas PASO del 11 de agosto y en las provinciales.

En esta oportunidad, el peronismo eligió el interior de la provincia para realizar este acto donde Cristina presentó su libro «Sinceramente» y donde una gran marea de militantes se convocaron a la gran misa Cristinista, tal como viene sucediendo en diferentes ciudades de nuestro país.

Anoche, la ex mandataria estuvo en San Juan, en un acto de homenaje a Eva Perón, al cumplirse 67 años de su fallecimiento. 

La gran batalla mendocina se centra sin dudas en el Este, por esa razón, la estratégica elección del lugar donde la exmandataria se presentó esta tarde no es para nada casual. El epicentro sucedió en la localidad de San Martín, tierra del intendente Jorge Omar Gimenez y en donde la candidata a gobernadora por el peronismo, Anabel Fernández Sagasti, obtuvo más voto popular.

Allí Cristina presentó su su libro «Sinceramente», en un acto en el que también respaldó la postulación de su colega en la Cámara alta, Anabel Fernández Sagasti, a la gobernación de la provincia.

Estuvieron presentes personalidades de diferentes fuerzas vivas de la Provincia de Mendoza y el País. En la primera fila acompañó la fórmula política para Mendoza, Anabel Sagasti y Jorge Tanús. De alfiles estaban Jorge Omar Giménez y Alejandro Bermejo. El actor Gustavo Garzón también formó en los primeros puestos de la presentación sanmartiniana.

Durante el acto, criticó el aumento de precios y volvió a mencionar la polémica por las segundas marcas.»Que la gente no pueda comer en la Argentina es maltratato. No estamos en África o en algún páramo del desierto donde no hay nadie. Somos un país que producimos alimentos para 400 millones de personas», dijo la senadora.

La exmandataria agregó que si «estas políticas siguen cuatro años más», en el país «no van a quedar ni pasas de uva».

«Estos son capitalistas para ellos, al resto nos quieren proletarios. Le queremos decir [a Mauricio Macri] que en la Argentina no queremos ser proletarios. Queremos ser profesionales, propietarios y tener movilidad social ascendente. Tener esa Argentina donde podamos soñar. No pedimos demasiado», dijo.

“Tenés que ser muy malo para chocarla toda”, disparó durante la presentación, aunque aclaró que “hay una discusión con esto ¿La chocaron toda o están haciendo lo que vinieron a hacer?”. “Esto es una discusión que no tengo saldada ni yo misma”, agregó.

Frente a esta situación, aseguró que “el desastre está hecho y hay que ponerle el pecho, apechugar todo y salir a devolver la esperanza de que una Argentina mejor es posible, no solamente que es mejor sino que la necesitamos”.

Por otra parte, retomó la discusión que se generó luego de su paso por Mar del Plata, donde criticó la emergencia de las segundas marcas en medio de la escalada inflacionaria. “Que nadie se haga el tonto en la República Argentina, las segundas marcas son cuando las grandes marcas deciden bajar la calidad y darte otra cosa”, disparó.

Sobre sus críticas a las segundas marcas, insistió: «De repente salieron todos a hacer una defensa de no se sabe qué cosa. La verdad es que es triste cuando uno ve que gente que puede pagar por una buena leche sale a decir por los que no pueden que tengan que contentarse con leche que no es leche. Eso es de muy egoísta».

«Está para preguntarle a cada uno. No sé, ¿los hijos del Presidente o los hijos de la Gobernadora toman leche que no es leche? Seguro toman leche de la buena».

En este contexto, dijo que ya no hay «precios cuidados, sino precios más caros», en referencia a los programas de precios durante el kirchnerismo. Sobre los programas actuales, dijo: «Te venden en precios esenciales harina, arroz, polenta y fideos como si eso fuera lo único que podés comer por ser pobre. No creo en ese tipo de Argentina y sociedad. No es de católicos, ni de cristianos».

En ese sentido, pidió que “no se dejen maltratar más por nadie que les diga que no se merecen las cosas, no es cierto” e insistió en que “es maltrato, que la gente no pueda comer en un país como Argentina es maltrato”.

“La gente no se puede imaginar cuatro años más con estas políticas. Pasando por peajes en dólares y tarifas contenidas por las elecciones pero que después van a aumentar. Yo estoy convencida que la gente quiere que la vuelven a tratar bien. El macrismo es tan horrible que ni los ortodoxos lo defienden. Sólo los medios que ocultan lo que pasan pueden mantener este gobierno. El grado de deterioro de este gobierno visto desde afuera del País es terrible. La realidad es la única verdad”, finalizó Cristina Fernández en San Martín.

Tras su paso por Mendoza, Cristina Fernández de Kirchner preparará un sprint final de presentaciones en la provincia de Buenos Aires. Prevé presentar su libro en la primera sección electoral, donde ya se confirmó que será en Tigre, que servirá para la foto de reencuentro son Sergio Massa. También arribará a la poderosa tercera sección electoral para dar el último empujón a la candidatura de Axel Kicillof.