La diputada Sosa denuncia más allá de la foto marketinera de #NiUnaMenos, «los gobiernos no hicieron nada»

Actualidad

La diputada nacional del Frente de Izquierda – Partido Obrero, Soledad Sosa, escribió una columna de opinión sobre lo que en horas será un nuevo grito contra la violencia machista: #NiUnaMenos. El 3 de junio del año pasado, como se recordará, millones de personas se manifestaron en todo el país contra las violencias y femicidios, en un hecho sin precedentes que luego se replicó en otros lugares del mundo, como España y México. Este año, la concentración será en el Congreso de Buenos Aires, a partir de las 17, y para marchar en una columna encabezada por sobrevivientes de violencias y familiares de víctimas de femicidios; también habrá diversas marchas en distintos rincones de nuestro país. A continuación reproducimos el análisis de la diputada Sosa:

MENDOZA SALE A LA CALLE UNA VEZ MÁS POR ‪#‎NIUNAMENOS‬

Se cumple un año de la gigantesca marcha donde más de medio millón de personas salimos a las calles a gritar #NiUnaMenos. Quedó abierta una situación de rebelión popular ante cada femicidio.

La descomposición de las relaciones sociales que trae como consecuencia esta fenomenal crisis capitalista, condena a nuestra juventud y a las familias trabajadoras a vivir los peores lamentos. Pues no se trata simplemente de un problema cultural o de un loco que se levanta dispuesto a matarnos.

Los abusos se dan en la mayoría de los casos dentro de la familia, la cual, con su estructura jerárquica, con valores de obediencia y silencio ante los mayores y transmisión de enseñanza a través de golpes, favorecen esa transmisión generacional de la violencia. Son valores defendidos por el Vaticano y su iglesia que es la primera cuna de los abusadores.

La policía, institución basada en esos valores también, tiene entre sus filas violentos que han sido denunciados por sus parejas.

Dentro del Congreso, libre un reclamo político contra una designación reaccionaria [fruto de los acuerdos políticos de bloques mayoritarios] para el cargo de presidente de la comisión de mujer, niñez y familia. Se trata del diputado nacional radical por Corrientes, que cuando fue ministro de salud declaró que las jóvenes se embarazan para obtener un premio económico. Lo dijo ante el reclamo de aborto no punible de una niña embarazada producto de una violación. Rechazaron mi pedido, con lo cual la señal es negativa para que avancen proyectos de leyes relacionados con los reclamos más elementales de las mujeres.

El Poder Judicial, otra de las patas de la violencia institucional, tiene su fama en nuestra provincia, e incluso antigüedad por sus fallos de impunidad, no nos olvidamos de Paula Toledo (San Rafael). Tampoco olvidamos a las jóvenes lavallinas desaparecidas y como actuó la justicia ante el principal sospechoso, o la desidia con que la justicia atiende las desapariciones cuando se trata de jóvenes pobres como es el caso de Gisela Gutiérrez del B° La Favorita de la ciudad.

La negación a reconocer derechos laborales femeninos como la creación, o en su defecto el pago de jardines infantiles, el aumento de licencia por maternidad, licencia por violencia de género, etc. El ítem aula impuesto a la docencia en su mayoría mujeres, es otro ataque a nuestros derechos laborales. Es otra causa para sumar a los sindicatos en esta lucha.

La negación del derecho al aborto legal, seguro y gratuito es también violencia a la libertad de decidir sobre nuestro propio cuerpo y al acceso a la salud universal y gratuita. En su clandestinidad favorece el lucro de las clínicas privadas y favorece la muerte o mutilación de las más pobres. Junto con la negación del derecho al aborto no punible, vigente desde 1921, se codena las mujeres a morir o ser privadas de su libertad.

El caso de Belén, expresa concentradamente esta violencia institucional. Ha sido condenada a 8 años de prisión por asistir a un hospital público con un aborto espontáneo en Tucumán, y desde hace dos años esta presa. Sin dudas, el reclamo por su libertad será una de las banderas de este aniversario por ni una menos.

La discriminación hacia el colectivo LGBTI también es violencia, los crímenes de odio hacia las personas trans y lesbianas son otra razón para movilizarnos por el respeto pleno a sus derechos a una existencia digna.

El cuadro actual de ajuste, tarifazos, despidos, vaciamiento de la salud pública que llevan adelante el gobierno nacional y provincial, como continuidad de la base precaria dejada por el kirchnerismo, también es violencia contra las mujeres y funciona como caldo de cultivo para su reproducción en niveles cada vez más extremos.

A un año de este reclamo popular, donde distintos personajes de la política se sacaron la foto con la consigna #NiUnaMenos, los gobiernos no han hecho nada para frenar esta violencia que provoca que cada 26 (nueva estadística, la pasaron las compas en el congreso) horas una mujer sea víctima del femicidio. Una total hipocresía. No se ha avanzado en estadísticas oficiales, ni hablar de presupuesto destinado a los programas existentes, los cuales están sufriendo el recorte y despidos de su personal precarizado. Tampoco se atiende a los hijos de las víctimas de femicidios.

Por Paula Toledo, Johana Chacón, Soledad Olivera, Gisela Gutierrez Marina Menegazzo y María Jose Coni, por Trinidad Rodríguez, y todas las mendocinas víctimas de femicidios, trata y abusos, salgamos a las calles este 3J por #NiUnaMenos, vivas nos queremos, el Estado es responsable.

SOLEDAD SOSA

DIPUTADA NACIONAL BLOQUE FRENTE DE IZQUIERDA