Acta digital: El Peronismo advierte que el Gobierno Nacional fomenta la «trampa electoral»

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El calendario electoral se abrió este domingo con una doble novedad: Neuquén fue la primera provincia del noroeste patagónico en elegir gobernador y en aplicar el denominado «voto electrónico» -por disposición de su nueva ley electoral- a través del sistema de Boleta Única Electrónica (BUE).

La prueba de ayer desnudó fallas en el sistema. Autoridades de Unidad Ciudadana-Frente Neuquino (UC-FN), uno de los partidos opositores, denunciaron haber constatado «irregularidades con las máquinas de votación» del sistema de Boleta Única Electrónica (BUE).

Según varias denuncias en las redes, los votantes recibían del sistema de votación un comprobante donde certificaba una fuerza electoral diferente a la que habían votado. El sistema de votación es provisto por la empresa Magic Software Argentina (MSA), quien ganó la licitación.

MSA es una empresa que viene trabajando de cerca con el gobierno porteño y tiene estrechos vínculos con el macrismo. Como antecedentes, la empresa prestó servicios en elecciones de Río Cuarto, en Ushuaia y Salta. En esta última provincia desembarcó luego del escándalo de la última elección de Tucumán.

El peronismo advierte que el Gobierno Nacional fomenta la «trampa electoral»

El gobierno de Mauricio Macri empezó a dar sus primeros pasos en el proceso electoral de las nacionales, donde recibió las ofertas para la licitación del escrutinio provisorio de las elecciones presidenciales, que costará alrededor de 30 millones de pesos. Los comicios se harán en tres etapas: las PASO el 11 de agosto próximo, la primera vuelta el 27 de octubre y el eventual ballottage el 24 de noviembre.

Cuatro empresas se presentaron el viernes pasado al llamado de licitación para la realización del recuento provisorio de votos de las elecciones generales de este año, que comprenden las primarias de agosto y las presidenciales de octubre, así como una eventual segunda vuelta.

Indra, Smartmatic, SCYTL y el consorcio integrado por las firmas Thomas Greg & Sons Limited, Thomas Processing & Systems y Manejo Técnico de Información SA, son las empresas que elevaron sus propuestas a Correo Argentino, encargado de llevar adelante el proceso eleccionario.

En primer lugar se analizarán las ofertas técnicas, posteriormente se abrirán los sobres con las ofertas económicas de las empresas que califiquen, para que se proceda a su adjudicación a la finalización de estos procedimientos.

Cuando se anunció el llamado a licitación, en febrero, el secretario de Asuntos Políticos del Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda, Adrián Pérez, explicó que el objetivo era lograr “mayor transparencia”.
Indra, empresa española, realiza el escrutinio de los comicios desde 1997 pero este año el Correo Oficial decidió “abrir el juego” a todas las empresas con el objetivo de “lograr más transparencia” a todo el proceso.

En diciembre, el Correo Oficial había licitado un nuevo software para implementar un cambio en la transmisión de los telegramas en el escrutinio provisorio, concurso que ganó Smartmatic que, según fuentes electorales, ofreció “un tercio de lo que ofreció Indra”.

Desde las filas del Partido Justicialista no tardaron en responderle al Gobierno Nacional por la ratificación hecha por el Secretario de Asuntos Políticos del Ministerio del Interior, Adrian Pérez, de digitalizar las Actas de Escrutinio para las elecciones PASO y generales del este año.

En tal sentido, el Apoderado partidario, Jorge Landau, sostuvo que «miente el gobierno cuando dice que el control cruzado es entre los telegramas y las actas de los fiscales. Cualquiera que en las últimas diecinueve elecciones ha estado en el escrutinio en el aula de una escuela sabe que el control cruzado de la elección se documenta dentro del acta de apertura y cierre y que los certificados de escrutinio se confeccionan de modo manuscrito y firmado por las autoridades designadas por la Justicia y los fiscales de los partidos.

Si se eliminan esos documentos y se los reemplaza por un acta digitalizada con copias a los fiscales ya no habrá más control cruzado. El telegrama nunca fue un elemento de prueba para la Justicia electoral».

Landau redobló sus críticas al sostener que «nunca las cuestiones electorales de fondo se tratan por decreto y en años en los que hay elecciones» y agregó que «mientras en los países más tecnificados como Alemania, Holanda, Finlandia, Inglaterra o Suecia se ha eliminado la transmisión electrónica de datos por poco confiables, en Argentina estamos tratando de instalarla. Estamos creando las condiciones para la trampa».

El ex diputado nacional bonaerense agregó que «el gobierno quiere eliminar esos dos documentos previstos en el Código electoral que son la única constancia de lo que ocurrió en el cuarto oscuro y que son la base para el escrutinio definitivo que se hace en la Justicia. El telegrama nunca fue un elemento de prueba para la Justicia electoral«.

«La única garantía de transparencia de las elecciones en la Argentina es el control cruzado manuscrito que siempre han realizado los presidentes de mesa designados por la Justicia y los fiscales de los partidos, tanto en el acta de apertura y cierre del comicio como en los certificados de escrutinio» aclaró Landau.

Desde el PJ Nacional objetaron la decisión del Gobierno en intervenir en temas electorales «la Constitución Nacional le prohíbe al Presidente resolver estas cuestiones por decreto ni aun por los de necesidad y urgencia. Le exige expresamente que la legislación electoral se discuta en el Congreso e incluso le exige que sea con una mayoría especial».

Landau, abogado y experto en cuestiones electorales también puso el ojo en el tema de la licitación del hardware, el software, la carga y difusión de los resultados del escrutinio para los próximos procesos electorales, en tal sentido sostuvo que «el gobierno quiere imponer un acta digitalizada hecha por empresas privadas y que tiene el propósito de evitar que la justicia y los partidos tengan elementos de prueba fehacientes para poder hacer el escrutinio definitivo tal como exige el Código.