«Cuando el asesor estrella de un Presidente puede causar más daño que beneficio» por José Luis Lamanna

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El licenciado José Luis Lamanna, reconocido consultor con más de 30 años de trabajo en el terreno de la comunicación política desarrolló una interesante análisis sobre el rol de los consultores políticos y si deben o no fijar posiciones que le corresponden a los candidatos.

Cabe destacar, amigo lector biencuyano, que dicho punto de vista fue redactado días previos a lo que fue el caliente discurso inaugural del presidente en el Congreso Nacional del día 1º de marzo, donde en vez de acercar más a todos los argentinos, fue con mayor violencia, casi a los gritos y con serias intenciones de agrandar más la grieta, lo cual el comentario toma otra dimensión y refuerza el concepto con mayor validez. Sin dudas, el consultor estrella Durán Barba, en complicidad con Marcos Peña, pensaron al discurso de este último viernes como materia prima para armar la campaña electoral y el cierre fue decididamente para tal fin… (más allá si «el intérprete» del guión  fue bueno o malo). Desde sus redes sociales Lamanna marcó ese momento en tiempo real: «Durán Barba ya tiene su cierre para el Spot de campaña».

Después de este preámbulo, compartimos el punto de vista del licenciado Lamanna. Esperamos que les guste…


Cuando el asesor estrella de un Presidente puede causar más daño que beneficio

El hombre tiene una muy buena formación profesional y muchas millas recorridas en el terreno de la consultoría política. Ha trabajado en varias campañas electorales en distintos países con suerte diversa.

Es astuto, los que lo conocen dicen de él que es interesante su conversación y es, también, un provocador al que le gusta alardear de ello y hace públicas sus expresiones, lo que muchas veces suele ser inconveniente cuando se ocupa una posición tan importante como ser el asesor estrella en temas de comunicación de un mandatario nacional.

El personaje en cuestión es Jaime Durán Barba, un experto en comunicación política que se vende como estratega de campañas electorales y que asesora en esos temas al Presidente de la Argentina, Mauricio Macri.

En una de sus habituales columnas en el dominical Perfil, el ecuatoriano sostiene, entre otras afirmaciones, que «Si Cristina [Kirchner] gana las elecciones, cambia la Constitución, como anuncia, y arma a los barras bravas, a su Vatallón Militante de presos comunes, a los motochorros y a grupos de narcotraficantes para que maten a sus opositores tendríamos una guardia semejante. Si radicaliza su posición revolucionaria podría participar directamente del negocio del narcotráfico como lo hace la cúpula militar venezolana, apresar a los jueces que combaten el delito como anunció uno de sus voceros y dictar una amnistía preventiva para todos los asesinos y narcotraficantes. Sería una iniciativa revolucionaria novedosa del garantismo al frente del Ministerio de Justicia».

La aseveración, un tanto apocalíptica, pareciera tener más que ver con profundizar una «campaña del miedo» entre los votantes, la que en las elecciones de 2015 le dio resultado positivo, pues su asesorado, en aquel entonces el candidato a Presidente Mauricio Macri, se coronó como vencedor en el Ballotage electoral y llegó a la Primera Magistratura del país.

Ante la publicación de esta columna de opinión, muchos especialistas, consultores y periodistas salieron a emitir sus juicios sobre el particular, algunos validaron los argumentos de Durán Barba, otros, por el contrario, lo criticaron duramente. Se rescata, en particular, la opinión del periodista especializado en temas políticos del matutino centenario La Nación, Mariano Obarrio, quien reprodujo parte de su columna de Perfil en su diario, y le sumó un posteo en su cuenta de Twitter: «Si CFK gana, tendrá gran parte de la responsabilidad por su mal asesoramiento a MM».

Resulta cuanto menos, entre llamativo y sorprendente, que un asesor en comunicación opine públicamente como lo hace Durán Barba, cuando posiciones de ese estilo normalmente son tomadas por personas de jerarquía política, por dirigentes con volumen electoral o de peso específico territorial, independientemente del recorrido del consultor.

Todos somos libres de opinar, pero cuando se tiene una alta responsabilidad, como lo es ser el consultor estrella de un Presidente de la Nación en temas comunicacionales y electorales, hay que ser muy cuidadoso, máxime sabiendo que una palabra de más, o un concepto provocativo, puede causar un efecto negativo sobre el cliente, que en este caso es todo el Gobierno Nacional.

Mauricio Macri accedió a la Presidencia de Argentina con un discurso que alentaba a ponerle fin a la «grieta» que había entre los argentinos, un discurso de pacificación y de unidad entre los conciudadanos que sonaba sincero. Las manifestaciones de su principal asesor lo ponen en una posición incómoda y difícil de remontar.

José Luis Lamanna

Director

LAMANNA & Asoc.