La inflación en Argentina cerró 2018 en el 47,6 %, la más alta en 27 años. La región de Cuyo padeció subas de precios del 49,5%

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Argentina registró en 2018 una inflación interanual del 47,6 %, la cifra más alta desde 1991, impulsada por la fuerte devaluación del peso en el último año, según los datos publicados hoy martes 15 por el Instituto de Estadística y Censos (Indec).

El aumento acumulado de 47,6% resultó uno de los mas altos de los últimos años, superando al 38,5% del 2014, cuando se produjo una devaluación del 30%, la del 40,9 % del 2002, a la salida de la Convertibilidad, y solo por debajo del 84% de 1991, en el gobierno de Carlos Menem.

En diciembre, los precios subieron el 2,6 %, en línea con la desaceleración que habían mostrado en noviembre, frente a la escalada de mediados de año y que tuvo un pico en septiembre, cuando la inflación mensual se situó en el 6,5 %.

En el conjunto del año, la inflación subyacente ascendió al 47,7 %, la de los precios regulados (como la energía y el transporte) al 53,5 % y la de los estacionales al 35,2 %. Las mayores subas durante el año pasado se anotaron en Transporte, con el 66,8%, Alimentos y Bebidas no alcohólicas 51,2%; Equipamiento y Mantenimiento para el hogar, donde se encuentran incluidas las tarifas de gas, electricidad y agua, con el 50%, entre otras.

La división por regiones establecida por organismo oficial indica que la Patagonia sufrió la peor suba de precios en el año, con un 50,6%; le siguió Cuyo con un 49,5% y en tercer lugar quedaron el Noroeste y el Noreste, con 47,8%.

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Hace rato que el Gobierno desintegró la meta del 15%, lo hizo sólo un semestre. El acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional estableció que el aumento de precios en el país oscilaría entre un 25 a un 32%.

Desde que el Gobierno acordó con el Fondo Monetario Internacional, todas las variables económicas se vieron afectadas y se encaminan, aceleradamente, a una grave recesión. Es que entre requisitos del organismo internacional de crédito, además de la independencia del Banco Central y la condición de reforzar el ajuste para reducir el déficit fiscal de manera rápida, se encuentra el pedido de la elaboración de metas de inflación «realistas».

La meta de inflación de 25% para este 2018 está lejos, porque a principio de año el Gobierno había anunciado que el aumento de precios anual rondaría el 15%. El documento firmando con el FMI establece como una de las tareas fundamentales para el BCRA bajar inflación que tiene metas de 17% para 2019, 13% para 2020 y 9% para 2021.

En noviembre la inflación acumulada llegó al 43,9%, empujada en mayor medida por el rubro Transporte que subió un 62,9 por ciento. Luego siguió la suba de Alimentos y bebidas, con un 48,6%; otros bienes y servicios con un incremento del 48,2%. Lo que menos subió fue la educación con 30,8% y prendas de vestir y calzado con un 31,6%.

Pese a la aspiración oficial, los economistas prevén que será complicado que para los próximos meses la inflación se ubique por debajo del 2% debido, principalmente, a los aumentos ya previstos en las tarifas de los servicios públicos.