Luego de poner bajo lupa «el festival de canje de pasajes» en el Congreso nacional, el Diputado Nacional por la Provincia de Mendoza, José Luis Ramón, fue el único en adelantarse a la discusión y renunciar a cambiar los pasajes de transporte que «sobran a fin de mes» por efectivo tal como se hace históricamente en la Casa de las Leyes. Es que esta práctica de canje si bien es legal demuestra la «avivada» de muchos legisladores que escatiman en los viajes para llegar a fin de mes y quedarse con el efectivo.
Hoy se dieron a conocer públicamente que dos legisladores del oficialismo mendocino, Claudia Najul y Federico Zamarbide, también adoptaron la misma postura del hombre del Partido Intransigente y renunciaron este «beneficio extra» de los legisladores nacionales.
Al respecto, José Luis Ramón explicó: «Primero que nada hay que aclarar que no es una práctica ilegal o fuera de la ley, sino que los diputados tenemos la posibilidad de canjear los pasajes que sobraron o no se usaron y hacerlos efectivos como parte de la propia dieta». Sin embargo, Ramón cuestionó: «Yo he sido el único de Mendoza que ha renunciado al canje. No obstante, la gran mayoría de los legisladores viven en Capital o en el Gran Buenos Aires y tendrían que tener una adecuación de la conducta porque esta posibilidad no es una necesidad».
Marcando su posición y la del Partido Intransigente, el diputado nacional enfatizó: «La sociedad espera que los que estamos en política tengamos acciones éticas. En mi caso, luego de un análisis puertas adentro del PI Mendoza, llegamos a la conclusión de que no es necesario sólo parecer, sino que hay que tener acciones éticas. Es lo que la gente espera para reconciliarse con la política».
Se estima que, si se canjea la totalidad de pasajes por efectivo, el legislador suma a su dieta mensual 40 mil pesos, un sobresueldo legal pero poco ético y mucho menos si se considera que la mayoría de los diputados y senadores viven en Capital Federal y ahorran casi la totalidad de sus pasajes. «Yo por primera vez ingresé a la política el 10 de diciembre y me encuentro con este tema por lo que rápidamente me echo para atrás, pues como dicen los paisanos ´echa pa atrás amigo hay algo que huele feo´», continuó Ramón.
Así, en declaraciones al programa «Lo Malo De Ser Bueno» de Radio Ciudad de Buenos Aires, el mendocino detalló:.»Puertas afuera, la sociedad nos pide a gritos tener acciones éticas por eso creo justo que los pasajes que nos sobran los devolvamos».
Finalmente, el diputado elogió al presidente de la Cámara Baja, Emilio Monzó de quien dijo: «Ese señor por lo poco que lo conozco está en el camino correcto. Viene efectuando cambios tendientes a transparentar el funcionamiento de la Cámara por ejemplo con la posibilidad de nominar los pasajes para saber a qué personas se les otorga y evitar que se vendan». No obstante, Ramón recalcó la necesidad de plantear acciones colectivas ya que, de lo contrario, «no alcanza». Sin embargo, se mostró esperanzado de que si «un loco solo acciona» puede generar cierto contagio. Así recordó cómo cuando apenas asumió se estuvo por aprobar el beneficio a los bancos y empresas de seguro de que dejen de emitir el resumen papel que les llega a los domicilios de sus clientes. «Uno de cada tres argentinos no tiene acceso a internet. Trabajando como loco malo me fui a la sesión informativa, puse el grito en el cielo y el oficialismo retiró donde nos iban a cambiar la carga de dar información sobre papel a cada cliente. Si el oficialismo en ese momento escuchó la acción de uno solo tengo la esperanza de que podamos contagiar con nuestros actos personales», cerró el mendocino.
