El diputado Carmona sobre la política vacía de Macri en el reclamo de Malvinas a los ingleses: «Quedó evidenciado que existen marcados retrocesos en términos de reivindicación de nuestra soberanía”

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Familiares de militares argentinos muertos durante la guerra por el control de las islas Malvinas, en 1982, visitaron el lunes el archipiélago para homenajear a las víctimas, después del histórico acuerdo entre Argentina y Reino Unido para el reconocimiento de los cuerpos. Pese a la falta de avances en las discusiones por la soberanía sobre el archipiélago, los dos países sí que han dado pasos para poner nombre a tumbas que habían permanecido anónimas. Expertos forenses identificaron los restos de 90 personas hasta ahora sepultadas bajo el lema: «soldado argentino conocido solo por Dios».

No obstante, existen voces que cuestionan la gestión diplomática del gobierno de Mauricio Macri en relación al reclamo de la soberanía de las Islas Malvinas con el gobierno inglés. Veteranos de guerra, familiares de caídos en combate, legisladores, académicos y referentes sociales denunciaron ayer en conjunto que las acciones desplegadas por el gobierno de Mauricio Macri en relación con las islas Malvinas ponen en riesgo la efectiva reivindicación de la soberanía nacional sobre los territorios del Atlántico Sur que pertenecen a la Argentina.

Este reclamo, que enciende una grave alarma debido a los riesgos insoslayables que conlleva para nuestro país el rumbo dado a la actual política exterior, fue debidamente fundamentado por cada expositor que participó en el foro denominado “Malvinas: soberanía en riesgo”, convocado por Guillermo Carmona, diputado nacional por Mendoza y vicepresidente de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto de la Cámara Baja del Congreso, y Alicia Castro, exembajadora en el Reino Unido y representante permanente ante la Organización Marítima Internacional.

El encuentro fue realizado en la Cámara de Diputados de la Nación, con la participación –además de Carmona y Castro– de los también diputados nacionales Cristina Brítez (Misiones), Roberto Salvarezza (Buenos Aires) y Analuz Carol (Tierra del Fuego), el parlamentario del Mercosur Mario Metaza, el intelectual Horacio González, el exdiputado Mario Cafiero, el politólogo Atilio Borón, el expresidente de la Comisión Nacional de Veteranos de Malvinas Ernesto Alonso y el extitular de la Dirección Nacional del Antártico, Mariano Mémoli, entre otras eminencias en la materia.

En ese marco, el legislador mendocino autor de la iniciativa destacó que “quedó evidenciado que existen marcados retrocesos en términos de reivindicación de nuestra soberanía” porque el Gobierno nacional pretende hacerle creer a la gente –lisa y llanamente– que algunas obligaciones que le corresponde cumplir al Reino Unido con respecto a la Argentina acerca de la cuestión Malvinas no son motivadas por el ineludible cumplimiento de leyes internacionales muy específicas, sino por la buena voluntad de esa nación europea.

Y afirmó al respecto: “Nos preocupa y nos ofende que el gobierno de Mauricio Macri intente utilizar la identificación de los soldados en el cementerio de Darwin como una acción con un valor transaccional. Esto es que los supuestos gestos de los británicos de facilitar la identificación de los soldados sean utilizados como justificación para avanzar en acuerdos con el Reino Unido en otras materias”.

Fue así que Carmona reveló la desnaturalización de ese acto por parte del Poder Ejecutivo Nacional al resaltar que “la identificación de los soldados es una acción que se enmarca estrictamente en el derecho internacional humanitario. Esto implica que para el Reino Unido constituye una obligación aportar al esclarecimiento de la identidad de los soldados que fueron víctimas en la guerra de Malvinas”.

En este contexto, ante la evidencia de que –frente a la opinión pública– el Gobierno pretende hacer pasar oficialmente una situación por otra, sentenció: “Por lo tanto, rechazamos el uso que Macri está haciendo de esta importantísima acción en favor de la memoria y la identidad de los soldados, a cambio de beneficios para los británicos en materia de hidrocarburos, de vuelos, de pesca vuelos y de cooperación científica y militar”.

Por su parte, Castro consideró que el encuentro en Diputados fue “muy importante” debido a que los diversos oradores “han presentado distintas perspectivas en torno a la cuestión Malvinas”. En la misma sintonía, aseveró: “Estamos viviendo un gran retroceso con respecto a este tema, y vemos también que el nuevo posicionamiento de Argentina respecto de las relaciones exteriores vulnera el reclamo de soberanía, ya que Malvinas no es solamente una causa argentina, sino global, y el Gobierno al alejarse del bloque regional también vulnera la fortaleza del reclamo por Malvinas”.

Al momento de ejemplificar las acciones oficiales en detrimento de nuestra soberanía, la diplomática señaló taxativamente: “Hay varios hechos que nos preocupan, sobre todo el acuerdo del martes 13 (de setiembre de 2016, denominado ‘Foradori-Duncan’) por el cual el Gobierno argentino se compromete a remover los obstáculos al crecimiento económico y al desarrollo sustentable, lo que claramente se refiere a remover todas las medidas legales, jurídicas y administrativas que ha tomado la Argentina para proteger sus recursos naturales”.

“Ahora vemos que, en este viaje de identificación de los caídos en Malvinas, el Gobierno está tratando de plantear una retribución a los británicos –denunció Castro– cuando esto es una causa humanitaria relacionada básicamente con el derecho humanitario y un reclamo que vienen haciendo los familiares desde el 2012, cuando el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner hizo un llamamiento a la Cruz Roja para que colaborara con la identificación de los caídos en Malvinas. El mejor y único homenaje que podemos hacerles a los combatientes es defender nuestra soberanía, y la causa contra el neocolonialismo es un imperativo moral. No puede elegir el Gobierno argentino si lo sigue o no lo sigue. El pueblo le va a poner los límites y le va a mostrar el camino”.

A su vez, el intelectual González sostuvo que “Malvinas está en manos británicas porque hay una política del actual Gobierno que confluye con esa posibilidad. Malvinas está en manos británicas porque todo lo que hace este gobierno es la reproducción de modelos económicos de la globalización y del capitalismo financiero que implican que se debilite cualquier acción en términos de pensar las Malvinas como parte integral del territorio latinoamericano o sudamericano”.

Posteriormente, el sociólogo observó: “Esta es una de las claves para pensar la política en este momento y por eso esta reunión adquiere un significado muy especial. En este encuentro hubo exposiciones de primer nivel, tanto de juristas como de economistas y demás personas que siguen el tema desde el punto de vista de la difusión pública, investigadores científicos y demás”.

Asimismo, el especialista Mémoli, docente de la Universidad Nacional de Lanús, celebró la iniciativa de realizar la reunión porque se enmarca en la acción que él plantea como objetivo central: “Visualizar la lógica del conocimiento en cuánto se avanza a través de la ciencia y lo relegado que quedaron muchos proyectos científicos en la actual gestión de gobierno. Es necesario articular entre varios actores de Malvinas, Georgias, Antártida y el Atlántico Sur para poder lograr políticas y una continuidad en la integridad del territorio nacional”.

Finalmente, Alonso reclamó que, por parte del Poder Ejecutivo Nacional, “en estos momentos se están dejando de lado la defensa y la política de Estado que está plasmada en la Constitución nacional”.

Luego de subrayar que –en su caso– en la reunión detalló cómo fue el largo proceso anterior para llegar a la actual primera etapa de identificación de los soldados sepultados como NN en Malvinas, manifestó su repudio a “la utilización que el gobierno de Macri hace de este acuerdo humanitario, donde por abajo filtró este repudiable acuerdo firmado el 13 de setiembre de 2016, conocido como ‘Foradori-Duncan’”.

En este aspecto, el expresidente de la Comisión Nacional de Veteranos de Malvinas se refirió a un tratado del cual aseguró que “deja de lado el reclamo que históricamente ha sostenido la República Argentina, para volver a favorecer la política y el interés británicos en vista de seguir avanzando en una segunda fase, que es la explotación de recursos hidrocarburíferos, y en la posible tercera fase, que es la proyección hacia la Antártida”.