La provincia de Mendoza se consolida como uno de los principales bastiones de apoyo para Javier Milei, donde el Presidente mantiene niveles de popularidad notablemente altos en comparación con el resto del país.
Según el último relevamiento de la consultora CB Global Data, Milei registra un 53,7% de imagen positiva en territorio mendocino, posicionándose como la provincia con su mayor índice de aprobación a nivel nacional, seguida muy de cerca por Córdoba.
Este sólido respaldo popular no solo ratifica la sintonía histórica del electorado local con las ideas liberales, sino que también robustece la posición política de La Libertad Avanza en la región cuyana de cara a los próximos armados electorales.
Dicho relevamiento bajo la dirección de Cristian Buttie, realizado entre el 14 y el 18 de septiembre, ubica al presidente por encima del gobernador bonaerense en 13 jurisdicciones y a Kicillof por delante en 11. La comparación difundida para junio era de 16 a 8. Se midió imagen positiva, no intención de voto.

Javier Milei conserva una leve ventaja en la cantidad de distritos donde su imagen positiva supera a la de Axel Kicillof. El nuevo relevamiento de CB Global Data le asigna el primer lugar en 13 de las 24 jurisdicciones del país, frente a 11 del gobernador bonaerense. La distancia territorial es menor que la informada para junio, cuando la comparación era de 16 a 8.
La distribución muestra diferencias marcadas. Milei registra sus mejores valores en Mendoza, con 53,7 % de imagen positiva, y Córdoba, con 52,5 %. Kicillof alcanza su cifra más alta en Santiago del Estero, con 52,8 %; también obtiene mejores registros en Formosa y en la provincia de Buenos Aires. En Corrientes, la medición ubica la imagen del Presidente por encima de la del gobernador.
La marcada sintonía entre Javier Milei y el electorado de Mendoza se sustenta en un fuerte perfil productivo y un arraigado sentimiento antikirchnerista que define históricamente a la provincia. Los votantes mendocinos, con una fuerte cultura ligada al sector privado y al emprendedurismo, encuentran especial atractivo en el discurso pro-mercado, la desregulación económica y la drástica reducción del gasto público que impulsa el presidente. Asimismo, la retórica confrontativa del mandatario contra lo que denomina la «casta política» tradicional resuena positivamente en una sociedad que premia el pragmatismo, la baja de la inflación y el quiebre del statu quo centralista de Buenos Aires.

Trece provincias contra once no significa una ventaja de dos puntos en el electorado nacional. El número cuenta jurisdicciones, independientemente de cuántas personas votan en cada una. Buenos Aires tiene un peso electoral mucho mayor que varias provincias juntas. Tampoco significa que quienes tienen una buena opinión de un dirigente vayan a votarlo: la encuesta preguntó por imagen, no por una elección presidencial entre ambos.
La ficha difundida informa entre 880 y 1.189 entrevistas por jurisdicción, con márgenes de error provinciales de ±4,3 a ±4,9 puntos porcentuales. Por eso, cuando la distancia entre los dos dirigentes es pequeña en un distrito, el orden observado debe leerse con cautela. Para medir con más precisión cuánto cambió la opinión pública desde junio también importa comparar las cifras de cada provincia, además de contar quién quedó primero.
El dato político es que Kicillof aparece mejor posicionado territorialmente frente a Milei que en la comparación anterior difundida por la consultora. Es una señal para seguir, no un resultado electoral anticipado. De aquí a 2027 pueden cambiar los candidatos, las alianzas, la economía y las preferencias de los votantes.
