Cornejo se sinceró y clava teléfono a Casa Rosada “Es durísimo sacarle un mango a la Nación”

Actualidad Mendoza

Durante su disertación en la séptima edición del ciclo Democracia y Desarrollo, Alfredo Cornejo graficó la complejidad del diálogo financiero con la administración central al afirmar que “es durísimo sacarle un mango a la Nación”. La frase del mandatario mendocino sintetizó el estado de situación que atraviesan las provincias frente al cambio de paradigma en la obra pública impulsado por el Gobierno de Javier Milei.

El foco del reclamo mendocino se centró en la situación de los corredores viales clave para la logística y el comercio de la región. Mendoza se encuentra atravesada por seis rutas de jurisdicción nacional cuyo mantenimiento y avance de obras quedaron paralizados tras el cese de giros desde la Casa Rosada. “Es imprescindible invertir en obras viales” sostuvo Alfredo y agregó “no es que este Gobierno no intervino sobre las rutas nacionales en Mendoza, sino que los gobiernos anteriores, Alberto Fernández, no lo hizo, y Cristina, ni hablar”.

Frente a esta parálisis, el Ejecutivo provincial aceptó la transferencia de ciertos tramos para ejecutarlos con recursos propios, aunque con la expectativa de recuperar más adelante los fondos invertidos por las arcas locales.

Al analizar el deterioro de la red vial en el territorio mendocino, Cornejo buscó desmarcar la responsabilidad exclusiva del actual Gobierno nacional y dirigió sus críticas hacia la oposición. En ese sentido, calificó de «bastante amnésicos» a los dirigentes opositores al remarcar que ocuparon la gestión nacional sin realizar intervenciones significativas en las trazas que atraviesan la provincia.

“Al país que aspiro es al que no dependamos de una persona, sino de un acuerdo amplio, profundo, sobre algunos temas básicos, como la estabilidad macro, por ejemplo, y venga quien venga, eso ocurra”, sostuvo.

En ese sentido, remarcó que la estabilidad política y económica debe dejar de ser una aspiración para convertirse en una práctica sostenida y comparó la situación argentina con la de países de la región que lograron construir mayores niveles de previsibilidad. “Deberíamos prescindir de esa inestabilidad política”, afirmó.

Luego vinculó la falta de previsibilidad con las dificultades para acceder al financiamiento que necesita la economía argentina para crecer. Si bien reconoció la importancia del equilibrio fiscal, advirtió que por sí solo no alcanza para garantizar un crecimiento sostenido. “No vamos a crecer sin financiamiento, y no vamos a crecer solo con el equilibrio fiscal, es condición sine qua non, pero no suficiente”, sostuvo.

Señaló que la falta de inversión no es un fenómeno exclusivo de la administración presente, sino una constante que se sostuvo durante las presidencias de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner.

Finalmente, Cornejo cuestionó la mirada que reduce ese acompañamiento a un intercambio de beneficios entre Nación y provincias. “Parece que es un toma y daca de los gobernadores cuando, en realidad, este Gobierno tiene poco toma y daca. Tiene más toma que daca”, sostuvo.

La postura de Mendoza se sumó al debate planteado por otros gobernadores dialoguistas, como Ignacio Torres (Chubut) y Gustavo Sáenz (Salta), quienes insistieron en la necesidad de rediseñar el esquema de responsabilidades operativas y distribución de recursos. Frente a un escenario donde las provincias sostienen de manera directa la educación, la salud, la seguridad y la infraestructura básica, la demanda de Cornejo reitera el límite del esfuerzo fiscal mendocino ante la falta de financiamiento para las obras de escala nacional.