A once años de la histórica movilización que marcó un antes y un después en la agenda pública argentina, una marea federal volvió a copar este miércoles 3 de junio de 2026 las calles del país. Con el acto central frente al Congreso de la Nación en Buenos Aires y réplicas masivas en las capitales provinciales, la marcha de Ni Una Menos combinó el histórico reclamo de justicia ante una alarmante ola de femicidios recientes con fuertes consignas de corte político y social bajo el lema: «Vivas, libres y desendeudadxs nos queremos».
#NiUnaMenos: una multitud se movilizó contra la violencia machista en el Congreso y en todo el país pic.twitter.com/CmeVhCoNcc
— La Izquierda Diario (@izquierdadiario) June 3, 2026
Durante la concentración en la Ciudad de Buenos Aires, figuras públicas y activistas como la actriz Thelma Fardin y la cantante Cazzu subieron al escenario principal para dar lectura al documento colectivo. El texto incluyó duras críticas hacia la gestión del presidente Javier Milei, denunciando de forma explícita el desmantelamiento de los programas estatales de prevención, el desfinanciamiento de las políticas públicas de género y expresando un enérgico rechazo a las reformas laborales impulsadas por el Poder Ejecutivo.
???? El discurso de Cazzu en el Ni Una Menos: "Las vidas de las pibas valen"
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???? La cantante leyó el documento del colectivo frente al Congreso, ante miles de personas que se movilizaron este martes 3 de junio en Buenos Aires. Subió al escenario junto a la actriz Thelma Fardín.
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Por otro lado, miles de mujeres, hombres y disidencias nucleadas en organizaciones sociales, estudiantiles, gremiales, autoconvocadas llenaron las calles de la Capital de Mendoza y otras ciudades de la provincia con pancartas y abrazos en clamor y unidas por la convocatoria de Ni Una Menos. Desde las 18.30, mujeres, diversidades, organizaciones sociales y sindicales se reunieron en la intersección de San Martín y Garibaldi. Banderas violetas y carteles con los nombres de víctimas de femicidios, travesticidios y transfemicidios marcaron el inicio de una jornada cargada de emoción.
La columna avanzó por Las Heras y Patricias Mendocinas hasta llegar a Plaza Independencia, epicentro simbólico de las manifestaciones mendocinas. A lo largo del trayecto se escucharon cánticos contra la violencia institucional y los discursos de odio. Cada calle se transformó en un espacio de memoria viva.
#NiUnaMenos en Mendoza pic.twitter.com/EbN3JkBYDh
— La Izquierda Diario (@izquierdadiario) June 3, 2026
En Plaza Independencia se levantó un altar en memoria de Agostina Vera, Dulce Candía y Julieta González. Velas encendidas, fotos y flores marcaron el cierre de la jornada. Madres, hermanas y amigas recordaron que detrás de cada estadística hay vidas truncadas y familias que exigen justicia. La consigna “Por ellas, por todas, volveremos a las calles” unificó el acto.
La marcha en Mendoza reunió a más de 4.000 personas, según estimaciones de los organizadores, y se desarrolló en un clima de profundo respeto y emoción. Durante el acto, también se realizaron intervenciones artísticas y lecturas que pusieron el foco en la necesidad de fortalecer las políticas públicas destinadas a la prevención, asistencia y acompañamiento de mujeres en situación de violencia.

Entre las organizaciones que participan de la movilización se encontraba la Asamblea Transfeminista, el Frente de Mujeres de La Cámpora, Pan y Rosas, MuMaLá y otras agrupaciones feministas y sociales que se sumaron a la convocatoria por los 11 años de Ni Una Menos.
#3J #Mendoza Colmada la Plaza Independencia después de la enorme movilización por #NiUnaMenos. Las mujeres demuestran nuevamente la fuerza que tienen y al gobierno no le queda otra que tomar nota. pic.twitter.com/hUNarv7grx
— Cecilia Soria ???? (@Ceci_Soria_) June 3, 2026
El motor de la masiva convocatoria de este año estuvo impulsado por la profunda indignación social que generaron tres femicidios ocurridos en las últimas semanas: el de Agostina Vega (14 años, en Córdoba), el de Dulce María Beatriz Candia (17 años, en Misiones) y el de Noelia Carolina Romero (30 años, en Temperley, provincia de Buenos Aires).
El marco de estas multitudinarias marchas se da en medio de un escenario de retroceso de programas y herramientas estatales destinadas a prevenir y abordar las violencias por motivos de género. Entre ellas, destaca el rol de la Educación Sexual Integral como una herramienta clave para que niños, niñas y adolescentes puedan identificar situaciones de abuso, violencia o vulneración de derechos.
Según un informe elaborado por el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), la eliminación de programas específicos y la reducción de estructuras estatales dejaron a mujeres, niñas y adolescentes con menos herramientas institucionales para buscar asistencia. La organización también cuestionó la discontinuidad de sistemas de monitoreo y seguimiento de casos, así como la falta de implementación de un nuevo plan nacional para abordar la violencia de género. «Las posibilidades de intervención disminuyen cuando se reducen las políticas de prevención, acompañamiento y detección temprana», sostuvieron desde la entidad.
#3J • Masiva movilización en Congreso a 11 años del primer Ni Una Menos. pic.twitter.com/bO7fOcvuFm
— Shok Argentina (@shokargentina) June 3, 2026
Según datos difundidos por el Observatorio de las Violencias de Género Ahora Que Sí Nos Ven, entre el 1 de enero y el 24 de mayo de este año se registraron 99 víctimas letales de violencia de género en el país; desde la primera marcha de Ni Una Menos fueron contabilizados más de 3.400 asesinatos de mujeres por razones de género.
Las cifras del horror: Un femicidio cada 35 horas en 2026

En el marco de la jornada, diferentes observatorios de la sociedad civil presentaron sus informes técnicos correspondientes a los primeros cinco meses de 2026. Los datos estadísticos reflejan la extrema desprotección que atraviesan las mujeres y disidencias en el territorio nacional:
- Víctimas fatales: Se registraron 105 crímenes por motivos de género (incluyendo femicidios directos, vinculados, transfemicidios y lesbicidios), lo que equivale a un asesinato cada 34 o 35 horas.
- Intentos de femicidio: Los observatorios contabilizaron 420 casos en apenas cinco meses, exponiendo la falta de protección efectiva.
- El círculo íntimo: Entre el 60% y el 61% de los agresores identificados fueron parejas o exparejas de las víctimas.
- El hogar como peligro: El 72% de los asesinatos ocurrieron en la propia vivienda de la mujer o en la casa compartida con el atacante.
Un informe del Observatorio Ahora Que Sí Nos Ven advirtió que, entre las víctimas menores de 17 años registradas en los últimos años, el 76% tenía menos de 15 años. La estadística cobra una dimensión aún más dramática tras el femicidio de Agostina Vera, que conmocionó al país durante la última semana y volvió a poner en discusión la capacidad de respuesta del Estado ante situaciones de extrema vulnerabilidad.
Lástima el feo día
— Andrés Oliva (@andres_oliva) June 3, 2026
Una multitud bajo la lluvia marchó en Córdoba por #NiUnaMenos
Justicia por Agostina https://t.co/siJRNX3dx6 pic.twitter.com/OPbwg8NL4D
Según el relevamiento, el 30% de las víctimas tenía entre 0 y 5 años; el 19% entre 6 y 10 años y el 27% entre 11 y 15 años. A diferencia de lo que suele ocurrir con mujeres adultas, donde los agresores son principalmente parejas o exparejas, en los casos de niñas y adolescentes más de un tercio de los femicidios fue cometido por integrantes del entorno familiar. El dato refleja que muchas de las violencias ocurren dentro de espacios que deberían garantizar protección y cuidado.
El informe también advierte que el abuso sexual previo aparece con mucha más frecuencia entre las víctimas menores de edad. Mientras que en los femicidios de mujeres adultas esa situación se registra en el 3% de los casos, entre niñas y adolescentes asciende al 19%. Además, el 22% de las víctimas había sido reportada como desaparecida antes de ser hallada sin vida. Para Raquel Vivanco, esa cifra pone de relieve oportunidades de intervención que no fueron aprovechadas. «Que más de dos de cada diez víctimas menores de 17 años hayan estado desaparecidas previamente evidencia que existieron instancias en las que una respuesta rápida y coordinada podría haber resultado decisiva para proteger sus vidas», señaló.
El caso de Agostina volvió a instalar ese debate. La activación de la Alerta Sofía ocurrió cuatro días después de su desaparición, pese a que el mecanismo fue diseñado precisamente para coordinar la búsqueda urgente de niñas, niños y adolescentes cuya vida puede encontrarse en riesgo. «La desaparición de niñas y adolescentes debe abordarse como una situación de máxima urgencia desde el primer momento», sostuvo Vivanco, quien reclamó una mayor articulación entre fuerzas de seguridad, justicia, organismos de niñez y áreas especializadas en violencia de género.
Con información de La Izquierda Diario, Explícito, Los Andes
