¿Vale la pena regalar poder a Buenos Aires y teñir Mendoza de violeta? Ni Orrego en San Juan, ni los cinco gobernadores que armaron un frente federal siguieron el camino de Cornejo de dejar los valores federales para arrastrarse ante la tarotista Karina Milei

Actualidad Mendoza

Después de varias semanas que anticipamos desde BienCuyano, con buena información desde adentro, finalmente todo lo que los medios mendocinos comentaron esta semana se concretó. La Alianza La Libertad Avanza con el Cornejismo se concretó, Pamela Verasay ya anunció su candidatura para seguir colgada del Congreso Nacional por 14 años, el reparto tipo fernet entre Cornejo y Petri en las listas, a la espera del ignoto muñeco que decidirá poner Karina Milei y Lule Menem desde Buenos Aires por lo que todo el radicalismo, franja morada y los intendentes pondrán la carucha de piedra para militar, casi al borde de la desesperación, para que no se transforme en una dura derrota y una decisión electoralmente errada de Alfredo.

Según confirmó el periodista Marcelo Torrez en su columna en el diario El Sol, Cornejo adoptó la decisión electoral fuera de su lógica en base a las encuestas que le presentó la consultora-operadora Martha Reale. En el escritorio blanco de AC llegaron estos números… los libertarios se quedarán, cuanto menos, con dos de los tres diputados nacionales por Mendoza que conseguirían con una victoria cercana al 50 por ciento del electorado, intuyen.

El 70 al 80 por ciento de acuerdo con las estimaciones que ha medido la consultora Reale, el pueblo mendocino está dispuesta a sostener el modelo. En base a estos numeritos, un desesperado Cornejo pálido y de presión alta, adoptó la decisión de ceder poder, destruir Cambia Mendoza, regalar Mendoza a Casa Rosada y teñir todo de violeta. 

«Yo creo que el mendocino, mirando a Buenos Aires y mirando a Mendoza, va a marcar muy fuerte el rumbo que quiere para la Argentina. Yo creo que vamos a estar casi en los 50 puntos», proyectó el senador Martín Kerchner, la voz de Cornejo, ante el periodista Julián Imazio anoche en canal 7.

Mientras la tendencia electoral que se viene dando en todo el país es que van ganando los oficialismos en las provincia ¿Vale la pena que Cornejo se baje los pantalones ante Karina Milei y Lule Menem y entregue con llave en mano el poder político y la provincia a los violetas? El tiempo lo dirá…

Alfredo tiene miedo y se vio en el discurso de la presentación de las listas de la Unión Cívica Radical de esta semana, donde en vez de hablar de «triunfo contundente»… dejó abierta la posibilidad, en el mismísimo acto, de una «derrota». «Una derrota nos haría retroceder muchísimo como país”, dijo Cornejo, textual!

Otros gobernadores fueron más bichos y jugaron al revés de las agachadas de Cornejo en Mendoza ¿AC terminará borrado políticamente como Mauricio Macri?

Con perspectiva federal, cinco gobernadores distanciados de Javier Milei decidieron conformar un frente para las elecciones legislativas del 36 de octubre.

Cornejo no está en la foto

Se trata de los mandatarios Ignacio Torres (Chubut), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Martín Llaryora (Córdoba), Carlos Sadir (Jujuy) y Claudio Vidal (Santa Cruz).

“Hay un grito federal que necesita voces en el Congreso. Como gobernadores, tenemos la enorme responsabilidad de defender los intereses de nuestras provincias y, al mismo tiempo, contribuir a la gobernabilidad de la Argentina”, explicó Torres en sus redes sociales.

Al compartir una fotos junto a sus pares, indicó que “todos, el Gobierno nacional y nuestros gobiernos provinciales, hemos hecho los ajustes necesarios para conseguir en la Nación y las Provincias el equilibrio fiscal imprescindible para avanzar en los cambios que necesitábamos en forma sustentable”.

“Ese esfuerzo de todos los argentinos es innegociable”, aclaró, y continuó: “Como lo es para nosotros, que representamos al interior productivo, que esos avances incluyan las obras de infraestructura imprescindibles para desarrollar nuestras provincias, único camino para desarrollar el país”.

Sobre este punto, expresó que su deber es “cuidar a nuestra gente y ser capaces de crecer en armonía y con igualdad de oportunidades para cada uno de los 47 millones de argentinos”.

“Por eso, hemos decidido competir mancomunadamente en las elecciones de octubre, sabiendo que la realidad actual nos exige vocerías que defiendan a la Argentina del trabajo”, argumentó.

Con miras a los comicios de medio término, Torres se explayó: “Con nuestra mirada, la de quienes cuidan cada peso, producen, invierten y reivindican todos los días a la Argentina del trabajo”.

“Una mirada puesta en el futuro, con la decisión de hacernos cargo del presente y de dejar atrás, definitivamente, el pasado que nos dividió y frenó nuestro desarrollo”, continuó.

Y completó: “Queremos una Argentina pujante, justa y segura. Una Argentina sin violencia ni grietas innecesarias, donde podamos vivir en paz, trabajar con dignidad y soñar sin límites”.

La paradoja que llevó a estos gobernadores a hacer este anuncio de alto impacto es que apoyaron a Milei a lo largo de su mandato, pero sufrieron el ajustes en la gestión, que los obligó a tomar medidas poco populares como cortar las horas extras y la obra pública. Y pese a que el ajuste viene de Nación, sus votantes no siempre tienen en claro la responsabilidad de Milei y se lo facturan a ellos en las provincias.

Además del ajuste, los gobernadores se sintieron manoseados por el gobierno que, por medio de Karina y Lule Menem, propició lanzamientos de listas libertarias en sus territorios. El caso paradigmático fue el de Corrientes: luego de que Lule empujara a Lisandro Almirón a competir contra el aliado Valdés, los senadores correntinos votaron contra el gobierno y se subieron a la paliza que recibió el oficialismo en la última sesión del Senado.

Es el caso de San Juan, en donde el gobernador Marcelo Orrego exploraba un acuerdo con los libertarios pero con un hermetismo inusual. Es que el operador político de Orrego tiene encuestas que le dicen que ganan en octubre sin armar un frente con los libertarios. 

En un contexto de crisis, con una actividad económica con menos ritmo que un cementerio, con miles de pymes que cierran, con economías regionales y actividad turística paralizadas, sin trabajo, salarios precarizados y familias adeudadas que no llega a fin de mes, en un marco de tarifas y precios por las nubes ¿Cornejo adoptó una decisión acertada? ¿Hay olor a cala?