La poca austeridad de Luis Petri: Polémica por compras millonarias en el Ministerio de Defensa. Con la tuya se gastaron $665 millones en celulares de alta gama, televisores 4K y electrodomésticos

Actualidad Mendoza

En medio del ajuste fiscal impulsado por el gobierno de Javier Milei, el Ministerio de Defensa protagonizó un escándalo que genera fuertes críticas. Según una investigación periodística, el titular de la cartera, Luis Petri, autorizó compras de computadoras, teléfonos celulares de alta gama, televisores 4K y numerosos electrodomésticos por un monto que supera los 665 millones de pesos.

La primera de las operaciones se concretó el 15 de noviembre, en vísperas del Black Friday, cuando Defensa adquirió equipos informáticos, placas de video, routers y televisores por un total de 354.340 dólares. A valores actuales, la compra equivale a más de 410 millones de pesos. Apenas cuatro días después, el ministerio firmó una segunda contratación: la provisión de artículos del hogar como heladeras, cafeteras, hornos, freezers y aires acondicionados, por otros 235 millones de pesos. En ambos casos, se detectaron ampliaciones posteriores que elevaron los montos iniciales.

El Ministerio de Defensa de Petri autorizó compra de cafeteras y otros artefactos domésticos

Más allá de la magnitud de los números, las compras también llaman la atención por los precios pagados. Algunos artículos fueron adquiridos a valores superiores a los de mercado. Por ejemplo, dos televisores 4K de 50 pulgadas se compraron a 717 dólares cada uno, aunque actualmente esos modelos pueden conseguirse por una cifra bastante menor. Asimismo, se incorporaron 74 equipos de aire acondicionado, 14 heladeras, 15 cafeteras y decenas de otros pequeños electrodomésticos.

En paralelo, el Ministerio de Defensa autorizó la compra de celulares de alta gama para funcionarios y personal de comunicación institucional. A través de órdenes de compra fechadas en octubre y diciembre de 2024, se adquirieron doce teléfonos Samsung Galaxy A55 5G a un valor unitario de 1,3 millones de pesos. Además, la Escuela Naval Militar solicitó otro dispositivo de última generación para tareas de difusión en redes sociales. Todo esto ocurrió mientras, desde otras áreas del Gobierno, se pedía a la ciudadanía un esfuerzo adicional para sostener el ajuste.

Este caso no es el único en la administración libertaria. También se registraron compras similares en Seguridad y en otros organismos del Estado, como la Comisión Nacional de Energía Atómica. En todos los casos, se repite la misma lógica: adquisiciones de artículos de alta gama bajo justificativos genéricos, en un contexto de crisis económica y caída del poder adquisitivo.

La polémica se potencia si se considera la situación social: en diciembre, mientras se realizaban muchas de estas contrataciones, jubilados de distintos puntos del país denunciaban no poder costear medicamentos básicos debido a los recortes en programas estatales. Solo con los fondos utilizados en estas compras, el Estado podría haber financiado miles de tratamientos para adultos mayores, uno de los sectores más afectados por el ajuste.

Los “chiches” de los funcionarios y el CM del Ministerio de Defensa

Sea todo dicho, la Casa Rosada podría argumentar, no sin algo de razón, que por lo menos parte de los teléfonos nuevos y de último modelo conseguidos con la plata de los impuestos de los contribuyentes hacen a una mejor gestión en las distintas áreas de Gobierno. El planteo es atendible, aunque a priori frágil en un contexto de ajuste histórico y de austeridad impuesta por la fuerza sobre los grupos más vulnerables. Sin embargo, una segunda ola de licitaciones estruendosas delata una realidad distinta: una nutrida lista de funcionarios del ministerio de Defensa, incluido el CM institucional, que gozan de celulares de último modelo gracias a la “generosidad” de Petri.

Porque en diciembre pasado la Escuela Naval Militar avanzó con una increíble orden de compra no para equipar a los agentes de seguridad o para mejorar las tareas de las Fuerzas Armadas, sino “para realizar la difusión de actividades cotidianas a fin de transmitirlo en las redes sociales y dar cobertura” a los eventos cotidianos de la institución de Defensa. Lo insólito del caso es que el Ministerio especificó que buscaba un teléfono celular “de alta gama”. Finalmente, el moderno “chiche” del CM de Petri terminó saliéndole $1,3 millones al Estado Nacional.

Pero aquella anécdota apenas compite con la contratación de $15.300.000 para conseguir 12 teléfonos para “funcionarios del Ministerio de Defensa”. Así consta en la orden de compra, que data de octubre de 2024, cuyo texto intenta justificar con vaguedad y ligereza la necesidad de gastarse $1,3 millones en cada dispositivo “a fin de efectivizar los teléfonos con el objetivo de agilizar las tareas de los funcionarios”. Los detalles indican que cada uno de los doce dirigentes de Petri beneficiados recibió un modesto Samsung Galaxy A55 5G con 256GB de almacenamiento interno y otros cómodos atributos dignos del puesto.

Con información de Diagonales