Los 29 que pagamos todos

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Hace tiempo se popularizó la frase que marca el rumbo de los impuestos que cubren sueldos de quienes trabajan o participan del Estado de una forma u otra.

Es realmente desagradable pero reemplaza insultos o acorta frases como: «dejá de rascarte”, «pedazo de vago» o «inútil» a quienes ostentan cargos públicos ya sean elegidos por el voto popular o por quienes luego de ser elegidos los ponen a prestar servicios.

Claro que a ellos les choca bastante puesto que algunos son eficientes y otros en su mayoría se autoconsideran eficientes, si lo fuesen la frase carecería de sentido.

Hoy quienes reciben sus sueldos los 29 caen en el peligro de ser Ñoquis Emocionales, ya que este también es un año electoral donde algunos pretenden pertenecer al Estado y otros seguir perteneciendo a él y no estarían haciendo los méritos suficientes a interpretación de quien escribe.

Mientras la gran mayoría de los argentinos hacen malabares para pasar este enero en cualquier momento empezaremos a ver en la clase política esas pieles bronceadas e hidratadas reclamando por seguridad, mejor bienestar desde lo económico, cambio climático y otras yerbas.

Otros ni siquiera levantan sus trastes y desde la misma reposera pretenden militar con su dedito en el celular y enviar un ocasional tuit, para dar alguna señal de vida (política) en medio de sus vacaciones eternas.

Pero las dudas surgen y me pregunto ¿Hasta dónde nos representan si no podemos sentir que sufren y sienten como nosotros?

Hoy la Argentina de la mano del presidente Javier Milei se planta de diferente manera ante el mundo y transitoriamente a la República, adjetiva de pedófilos, cáncer y todo lo que “Su” liberalismo sui géneris implica redactado por las fuerzas del cielo gobernante, las voces de los Conans y vulnerando su juramento sobre la Constitución Nacional.

Entonces los ciudadanos que difieren de sus opiniones o medidas gubernamentales carecen de representatividad, aquellos que fueron votados o se arrogan defender derechos y representar ciudadanos no están.

Sacando los conversos a los cuales se refiere nuestro mandatario, le tenemos que sumar los tibios del que si o que no, Mendoza pareciera ser una tierra fértil donde abundan, son contados con los dedos de una mano mocha quienes se expresan.

Entonces me surge un interrogante: «Es la nuestra la que los estimula o sienten que pueden mejorar la vida de alguien?»

En épocas de vendimias y festivales en el coliseo los leones comen humanos y no reparten el pan y las tijeras del circo recortan vidas, el olvido y el desprecio también pueden buscar y lo vienen viendo reflejado en los guarismos electorales, lo importante es que demuestren de qué lado de la mecha se encuentran y no la ambigüedad del oportunismo, una salsa que le queda perfecta a los ñoquis

Los teclados siguen escribiendo.

Por Martin Orozco @ojosdvideo