Por José Luis Lamanna
Director de Lamanna & Asoc. Consultores en Comunicación
Con el resultado de la primera vuelta electoral calentito y los coletazos dentro de la Alianza Juntos por el Cambio que aún no terminaron de manifestarse, el líder del espacio, que se encargó, sin sutilezas, de cortarle la proyección política a cada uno de los candidatos de esa mezcla política deforme, ya pergeña, en soledad, los movimientos políticos para volver, en cuatro años, al Sillón de Rivadavia.
Mauricio Macri cuenta con tres características, las que sumadas hacen una combinación interesante, fundamentalmente para aplicarlas a la política: es un Big Player, perteneciente a lo más excelso de lo que se conoce como “El Poder Real”, es un excelente jugador de Bridge, de fama mundial y, para completar, es calabrés.

El Bridge es un juego/deporte muy complejo de practicarlo, que requiere alto poder de concentración, memoria, disciplina, cálculo y, sobre todo, tener estrategia y planes de contingencias, atributos indispensables a la hora de la construcción política.
Esto, sumado a ser miembro del verdadero círculo de poder que rige mucho de los destinos del mundo, dónde se codea con personalidades y personajes que, de verdad, “cortan el bacalao”, además de formar parte de esa selecta mesa de toma de decisiones globales, lo pone, ya mismo y antes del ballotage que definirá quién será el Presidente de la Nación, en la línea de largada de la carrera para las elecciones de 2027. Esto quiere decir que, quién resulte elegido el 19 de noviembre, que sepa que ya tiene competidor.
El hecho de ser calabrés puede sonar a algo menor ante las anteriores condiciones, pero no lo es; sobre todo si se trata de un descendiente de esa región del sur de Italia que convivió con las reglas que impone el mundo de los negocios con el Estado, sea solo con su empresa, o siendo parte de alianzas con socios globales; pertenecer a ese círculo le da otro status, lo pone en un peldaño superior respecto de cualquiera que pretenda competirle por el poder.
El mundo de los negocios le dio a Mauricio un entrenamiento de elite, él sabe cando hablar, pero sabe algo más importante: cando callar; mide cada palabra, cada gesto, cada inflexión, conoce secretos que lo acompañarán hasta su última morada, lo que los calabreses llaman Omertá, y Macri estuvo en ambos lados del mostrador.

En esa carrera para recuperar el poder, Macri arranca con la ventaja de volver a tener el control total de la fuerza política que creo desde cero, el PRO, hoy vuelve a ejercer el dominio absoluto del partido que Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich intentaron disputarle, como quedó demostrado sin éxito.

Pero no solo Bullrich y Larreta padecieron la fuerza destructiva de Mauricio, el calabrés se fue sacando de encima uno a uno a todo aquel que le molestaba para arrancar, sin estorbos, la carrera al 2027.
En esa lista de víctimas se anotan, entre otros, Carrió, Posse, Ritondo, Morales, Losada y su pareja Naidenoff, Vidal, Santilli, Coti Nosiglia, Lousteau, antes había despachado a Gabriela Michetti que desapareció de la vida pública, y siguen los nombres…

Macri, como buen jugador de Bridge que es, espera con las mejores cartas en la mano, manda en el juego, tuvo paciencia y estrategia, fue disciplinado y, sobre todo, tiene memoria, mucha y muy buena, lo acompaña el poder real y tiene las mañas de calabrés.
Macri está en la cancha nuevamente y hay que prestarle atención desde hoy, 23 de octubre de 2023.
