El proyecto de reforma del funcionamiento de la Suprema Corte que impulsa Rodolfo Suarez se está jugando este martes su primera prueba de fuego: conseguir el despacho de comisión que lo lleve sin escalas al recinto para ser votado en Diputados.
En el encuentro de la comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales (LAC) se presentaron los jueces Omar Palermo y Mario Adaro, quienes criticaron duramente la iniciativa y aseguraron que no busca solucionar los conflictos existentes sino someter al Poder Judicial. «Este proyecto afecta al Poder Judicial en su faz interna y externa. Forma parte de un plan de sometimiento a la institución que lleva ya algunos años», disparó el juez Omar Palermo apuntando contra Suarez y el exgobernador Alfredo Cornejo.

El magistrado sostuvo que se trata de un proyecto «que afecta la división de poderes y el estado de derecho» y que «es un proyecto antidemocrático» porque conlleva a una «injerencia inaceptable de un sector de la política partidaria en el Poder Judicial». En ese sentido, Palermo sostuvo que en los últimos años han existido ejemplos de persecución contra magistrados que eran incómodos para el Poder Ejecutivo por su independencia.
El oficialismo pretende eliminar el actual sistema de salas que tiene el máximo tribunal (una sala para causas civiles, comerciales y de Familia, y otro para las causas penales y laborales que concentra el 70% de los expedientes que recibe la Corte), para comenzar a sortear a los jueces que entiendan en todas las causas.
El Partido Verde no quiere feudos en Mendoza

La tercera fuerza política de Mendoza, el Partido Verde, de la mano de su legislador Emanuel Fugazzotto viene denunciando este atropello institucional por parte del radicalismo, pero también denuncia la complicidad del Frente de Todos en este peligroso juego que va en contra de la independencia de los poderes y los valores de la democracia.
En diálogo con BienCuyano, Fugazzotto señaló «Realmente es un verdadero atropello a la independencia de la Corte Suprema de Justicia». A lo que agrega «inclusive entendemos que la participación del Frente de Todos en estas actividades de comisión solo sirven para legitimar lo que el oficialismo no está dispuesto a modificar de este mal proyecto, ni siquiera en una coma».
Y agrega «Es un nuevo acto de complicidad de parte de la principal oposición de la provincia, que lo que busca es mostrarse para la tribuna ‘que está enojado’, que ‘está disconforme’, pero finalmente le termina haciendo el juego para legitimar algo que finalmente atropelle a la institucionalidad de Mendoza, que se lleve por delante la independencia del Poder Judicial, pero por sobre todas las cosas, que termine de manera significativa yendo en contra de lo que se ha venido pregonando en Mendoza que es terminar con las reelecciones indefinidas, terminar con los abusos de poder por parte de una fuerza política y la intervención político-partidaria de la Justicia. Algo que Cambia Mendoza se dedica a criticar todos los días sobre las acciones de Nación, pero que en la provincia repite, con la misma receta de manera perfecta».

«Van por la suma del poder público y lo único que le faltaba era la Justicia y con esta ley que van a sancionar se garantizan un poder feudal y tenerla de manera indefinida. Ellos van a poder reelegir por muchos años al presidente y vice presidente de la Suprema Corte de Justicia que tienen a cargo la sala administrativa y que es justamente donde se resuelven todos los temas que tienen que ver con la provincia», sostiene el legislador del Partido Verde.
«Mientras gobierne este color político, los fallos que le jueguen en contra por corrupción, malversación de fondos, turbias licitaciones van a quedar cajoneados. El radicalismo cree que el apoyo en las urnas por parte de la ciudadanía le permiten ‘ir por todo’, vía libre para hacer lo que quieran, de manera tirana como lo están haciendo. Si siguen así, en las elecciones del 2023, el pueblo mendocino le dirá ‘basta’ y se llevarán una gran sorpresa», concluye Emanuel Fugazzotto.
Cobertura Martin Orozco
