El consultor político José Luis Lamanna abre el juego al debate «Milei desafía a la construcción política ¿tendrá resultado positivo? ¿el oustider también se quedó sin gasoil?

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Los cientistas políticos modernos coinciden en afirmar que el proceso de construcción política consta de pasos a seguir; algunos hablan de etapa agonal o de lucha por la acumulación del poder, para luego pasar, una vez obtenido éste, a la faz arquitectónica, dónde el vencedor de la contienda impone sus criterios y arma sus propuestas políticas para someterlas a la consideración pública.

Tomemos esta definición como válida para apalancarnos en la actividad de Libertad Avanza, el movimiento político creado por Javier Milei, de extracción liberal/libertario, aunque él se auto define como “anarco-capitalista” y tratar de entender hacia donde se direcciona y el posible resultado que podría llegar a obtener en el escenario político-electoral de la República Argentina de cara a las elecciones presidenciales del próximo año.

Milei, con su Libertad Avanza, pretende competir electoralmente en 2023 con una fuerza política que, al día de hoy, no cuenta con estructura política-partidaria a nivel nacional ni con referentes con poder territorial, depende, en cada distrito, de alianzas circunstanciales o acuerdos electorales que pueda cerrar con partidos locales con personería, sólo se hace fuerte en un sector muy reaccionario y refractario a cualquier cosa que se asemeje a las estructuras políticas tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires.

Milei no cuenta con un armado político en universidades, ni colegios secundarios, tampoco en sindicatos, ni en barriadas.

Libertad Avanza no tiene raigambre en colectividades, ni en cultos religiosos, no cuenta con apoyos de entidades empresarias, ni siquiera de clubes de fútbol, sociedades de fomento, o bibliotecas populares.

Milei sólo cimienta su armado político-electoral sobre un marcado personalismo rayano con la exaltación de la enajenación (la suya), sobre mensajes violentos y eslóganes marketineros del tipo “viva la libertad, carajo”, “la casta política nos tiene miedo”, “somos mejores, intelectualmente y hasta físicamente” y cosas por ese estilo.

La fuerza libertaria suma el apoyo de algunos entusiastas, en su gran mayoría jóvenes sin orientación política definida, que lo único que tienen claro es oponerse al orden político establecido y despreciar a políticos y partidos en igual medida, los que suelen hacer pogos al ritmo de Panic Show, el tema de la banda La Renga que el candidato eligió para musicalizar sus actos de campaña y lo utilizan a Milei, que pasó de ser un emergente a referente de un espacio político vacante, como vehículo para canalizar ese rechazo; podría decirse, en el idioma que usan los jóvenes, que Javier Milei hizo match con un sector huérfano de representatividad, como si fuera un Tinder.

Este personaje,considerado un outsider político, que ha cobrado notoriedad, primero por su pintoresco peinado desprolijo, pero luego por algunas propuestas muy polémicas, como la de la venta de órganos de manera libre, o declararse a favor de que la sociedad pueda comprar libremente armas en cualquier comercio, se presenta como economista que adhiere a la escuela austríaca, de pensamiento heterodoxo, fundada por los economistas Carl Menger y Friedrich von Wieser, entre otros.

Un detalle que no pasa desapercibido en el entramado político con el que Milei pretende llegar al Sillón de Rivadavia es el círculo que lo rodea, lo que algunos denominan “la mesa chica de Milei”, allí, el lugar preponderante, la cabecera, la ocupa su hermana, Karina, que oficia de estratega política, encargada de la comunicación, asesora de imagen, front desk para filtrar lo que ella considera nocivo para el candidato y primera dama, lo que se dice una verdadera MultiTasking.

Lo que se ha mencionado sobre las etapas de la construcción política en la fuerza que orienta Milei guarda estrecha relación con el fracaso que pretendió ser el lanzamiento de su campaña electoral en el conurbano bonaerense.

Libertad Avanza esperaba meter diez mil personas en el Estadio de El Porvenir, en la localidad de Gerli, Partido de Avellaneda, apoyado, para traccionar más concurrencia, por el recitar del cantante popular de Cumbia El Dipy, pero sólo asistieron unas mil quinientas, un fracaso estrepitoso para cualquier debut.

Esto no debería sorprender, Milei suele tener cierto éxito de convocatoria en espacios chicos, dónde el efecto “aglomeración” le suele jugar una buena pasada; allí aglutina a sus seguidores, bien apretujados, lo que le da al acto una sensación de multitudinario, pero cuando pretendió jugar un poco más fuerte fracasó, sencillamente porque se salteó lo que indican los manuales de construcción política sobre la suma de apoyos, que Milei no tiene.

El desafío de Milei está planteado: construir política basado en su propia figura, rayana con la de una persona poseída por la enajenación, con discursos violentos, mensajes disruptivos y peinados raros, para ver los resultados no va a hacer falta esperar a los comicios de 2023, en junio/julio de ese año ya se verá la performance del libertario.

José Luis Lamanna

Director

LAMANNA & Asoc.

Consultores en Comunicación