Cantidad no es calidad: «Mendoza tiene una educación en crisis, pero la única solución desde la DGE son solo 10 días más de clases»

Actualidad Mendoza

Lo irónico de escribir una nota de opinión sobre la educación actual es comenzarla enseñándole a nuestros dirigentes un concepto que deberían haber aprendido con el paso de sus años: cantidad no es calidad. Ese es un concepto que deberían aprender rápidamente porque si no, no solo van a tener insatisfechos a la comunidad educativa. Tenemos una educación incendiada, pero la solución desde la DGE son 10 días más de clases.

Para que no me tilden de subjetivo comenzaré con un dato objetivo y es que el presupuesto aprobado para el próximo año prevé una inversión del 17,9% del total de las erogaciones provinciales. La Ley de Educación Provincial nº 6970 aprobada en el 2002 en su artículo 161 sentencia: “EL FONDO PERMANENTE, ESTARÁ CONFORMADO POR: A) EL TREINTA Y CINCO POR CIENTO (35%) DEL PRESUPUESTO DE LA PROVINCIA. EL PODER EJECUTIVO PROVINCIAL TENDRÁ UN PLAZO DE DOS (2) AÑOS, A PARTIR DE LA PROMULGACIÓN DE LA PRESENTE LEY, PARA CONFORMAR EL PORCENTUAL ESTABLECIDO EN EL PRESENTE ARTÍCULO. EN TODOS LOS CASOS EL PRESUPUESTO PARA EDUCACIÓN QUE RIJA CADA AÑO, NO PODRÁ SER INFERIOR A LOS RECURSOS PRESUPUESTADOS POR LEY EL AÑO ANTERIOR…”. Es decir, la inversión para el año 2022 es de la mitad de lo que dispone la ley, pero tenemos 10 días más de clases.

¡Diez días más de clases en pleno verano! Un verano mendocino donde ni las lagartijas se animan a salir en la siesta. Pues ahí, es donde nuestros jóvenes y docentes deben soportar las jornadas educativas. Según el Centro Nacional de Información Ambiental, Mendoza promedia temperaturas de 31º de máxima en el mes de febrero. Una linda temperatura para estar junto a 30 o 35 personas en un aula de 5×5 (en el mejor de los casos) y sin ventilador. Evidentemente, si hay algo que caracteriza a nuestra educación es la falta de inversión en infraestructura.

Los «almuerzos» saludables que ofrece la DGE

Ahora, usted dirá: ¿por qué no sumamos esos diez días en la época invernal? Pues no. No, porque hay muchas escuelas que tampoco tienen calefacción o en muchos casos cuentan solo con estufas eléctricas que alumbran más de lo que calientan. ¿Y si lo hacemos virtual? Pues no. No, porque hoy en día la mayoría de las escuelas no tienen servicio de internet y gran parte de los alumnos ni si quiera cuentan con un dispositivo propio para poder realizar las actividades que se podrían llegar a coordinar de manera virtual. Y eso no lo digo yo, quedó demostrado con la pandemia. Pero tenemos 10 días más de clases.

Me pregunto: ¿alguien le consultó a los docentes o a los directivos? Pues no. No, porque ni siquiera son llamados a paritarias para discutir su salario que pierde año a año poder adquisitivo. Esto ha llevado a que el salario docente de la provincia se encuentre entre los peores del país. Pero por desgracia, esto no sorprende teniendo funcionarios que perdieron el respeto por la educación y por quienes la imparten. Basta con mencionar el comentario burlesco que realizo José Thomas en un programa de radio cuando fue consultado por el tema: “Que hagan lo mismo que los otros 180 días, intentar que los chicos aprendan».

El aula carpita del Liceo de la UNCuyo

La verdad es que sí, en Mendoza se intenta que los chicos aprendan y si lo hacen, claramente, no es gracias a las condiciones que brinda el gobierno. Pero tenemos 10 días más. No sé quién lo dijo, pero no se equivocó: cantidad no es calidad. Así que no la alargo más. Hasta la próxima.

Por Nelson Pizarro