Entrevista BienCuyana a Leo Mastrángelo, presidente de la JR Mendoza: «Necesitamos una Nación con debate»

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BienCuyano conversó con el presidente de la Juventud Radical de la provincia de Mendoza, el Abog. Leonardo Mastrángelo, que se refirió sobre sus comienzos como militante, el rol de su partido en el actual gobierno, un análisis de situación de la herencia kirchnerista y todo lo que significa la militancia juvenil de un partido de más de cien años de vida. Una charla imperdible que reproducimos a continuación.

BC) ¿Desde cuándo empezaste a involucrarte en la política? ¿Qué razones te movilizaron? 

LM – Desde muy chico me interesa la política. En mi familia, donde son todos radicales, siempre se hablaba (y se sigue haciendo) sobre la realidad del país y la historia. Ello me hizo comenzar a involucrarme desde el secundario. A los 15 años iba al Consejo de la Juventud de Godoy Cruz donde hablaba sobre política y de lo que se podía hacer en mi barrio y colegio. Así comencé participando del Centro de Estudiantes del I.S.E.P. (escuela a la que asistí toda mi vida), siendo presidente del mismo.

Además de la formación familiar y académica, me motorizaron las injusticias que se sufrían y se sufren. La desigualdad, la falta de respeto, la violencia, la soberbia me generaban la búsqueda del cambio y consideraba (y lo sigo haciendo cada día con más fuerza) que la única manera de modificar la realidad es participando en política. Por eso mi militancia en el partido que considero que más ha trabajado por el bien del país, con sus errores, pero siempre enalteciendo valores de justicia social, solidaridad, transparencia, participación y diálogo.

BC) ¿Que trabajos vienen desarrollando desde la juventud radical? (ej. Ciclo de Charlas, trabajo social, trabajo con la comunidad)

LM – Desde la Juventud Radical de Mendoza tenemos varias actividades que se realizaron, se están haciendo y se gestionarán. Por empezar, participamos activamente de las marchas donde los ideales que tenemos se plasman, por ejemplo la del 24 de marzo (Memoria, Verdad y Justicia) y la de Ni una Menos. Por otro lado, realizamos charlas de formación política, que se enmarcan tanto en la historia del radicalismo como sus valores, a lo que se suman otras sobre economía, política internacional nacional y provincial, comunicación, generación de políticas públicas, educación y gremialismo. Se prevén dentro de otras medidas, realizar foros de discusión interna. Es importante destacar en este marco que realizamos el Congreso Provincial de la Juventud Radical en Junín durante el 16 y 17 de abril, donde participaron más de 700 militantes. Agregamos la conmemoración de los 125 años de nuestro partido. En lo que respecta al trabajo social, se hicieron dos colectas de ropa y agua para los damnificados de Litoral y de nuestra provincia (Tunuyán fue el departamento donde se entregó lo donado). Estamos planificando la fundación de bibliotecas populares en distintos departamentos, con la colecta de libros próxima a realizarse. Sobre la propuesta de reformar la Constitución de Mendoza, se está trabajando para emitir una propuesta seria y concreta desde nuestra organización. Por otro lado, se están llevando a cabo programas por la inclusión contra todo tipo de discriminación. En la rama cultural se creó un elenco de teatro para divertirnos y formarnos sobre la historia y realidad de nuestro país. Finalmente emitimos documentos sobre nuestras posiciones al respecto de situaciones que se viven tanto a nivel municipal (rechazamos el boicot del justicialismo que le realizaron a la gestión de Daniel Orozco a principios de año), provincial (apoyamos las medidas tomadas por la DGE para corregir los desbarajustes del sistema educativo) y nacional (nos opusimos a la medida del presidente de modificar por decreto la designación de los rangos de las fuerzas armadas). En resumen, son tres nuestros ejes: la formación política, la militancia social y la toma de postura respecto a temas que nos competen.

BC) ¿Qué opinás sobre la herencia dejada por la anterior gestión en la provincia?

LM – Opino que es una crisis irresponsable y manifiesta. El justicialismo que gobernó desde 2007 a 2015 la provincia, la fundió. El ex gobernador Julio Cobos (2003-2007) la dejó con superávit, con políticas claras y funcionarios de alto nivel profesional. Sin embargo Celso Jaque, pero sobre todo Francisco Pérez, destruyeron lo realizado y cooptaron el estado para sus negocios personales y los del kirchnerismo. Montaron un sistema publicitario que servía para cubrir el desastre que hacían y no se condecía con la realidad. El déficit que dejaron, sumado a una planta de personal excesiva y poco capaz en su mayoría, sin ninguna política que pueda continuarse, con sindicatos adictos y condicionantes y con la educación destruida, la salud desmantelada y la inseguridad descontrolada, no permiten que se entienda esta situación sino como irresponsablemente perjudicial a los mendocinos. El peor de los ejemplos es la falta de pago de los salarios en los últimos meses de la gestión de Pérez. Esto demuestra que su gestión fue pésima. No es inocencia o imprudencia. Es una absoluta inutilidad que llevó a destruir la provincia.

Nuestro gobernador Alfredo Cornejo está tomando todas las medidas posibles para sacarnos adelante. Ante ellos, se han visto varios intereses particulares (de algunos líderes sindicales sobre todo) perjudicados, pero tenemos que entender que el interés general, del bienestar de todos, está por sobre el particular.

BC) ¿Cómo ves la situación socioeconómica en la Región de Cuyo?

LM – El kirchnerismo, con la destrucción del federalismo, ha dañado seriamente las economías regionales. Las provincias vecinas de San Luis y San Juan, han sabido auto abastecerse aunque no comparto para nada su metodología (la primera con un sistema poco transparente de distribución de recursos y la segunda con la minería contaminante). Se agrega que la injusta promoción industrial nos ha perjudicado (a Mendoza) gravemente. Creo que poseemos muchas potencialidades económicas en común, que otrora se explotaban. Estoy seguro que el nuevo gobierno provincial la sabrá aprovechar, y con el apoyo nacional, apoyando las economías locales, beneficiará a la región.

BC) ¿Que opinás sobre la gestión de Mauricio Macri? ¿Que opinás sobre el rol político que cumple en este momento el radicalismo?

LM – La herencia recibida en la Nación es muy parecida a la local, con la salvedad que existen algunas políticas que coincidimos (Asignación Universal, que no fue una idea del oficialismo, sino de la oposición; o Tecnópolis y FPT, con una visión técnica y no proselitista en favor del partido gobernante). Considero que el FPV fue uno de los peores gobiernos de la historia argentina, ya que en 12 años, de los cuales 8 fueron de un grandísimo crecimiento económico (el más importante de la historia argentina), solo maquillaron la realidad. La educación y la salud pública empeoraron enormemente, la seguridad se vino a pique (con un claro ingreso del narcotráfico), los trenes nunca se rearmaron (a pesar de propuestas reiteradas), el sistema impositivo del menemismo se mantuvo, la brecha entre los que más y menos tienen se amplió en comparación a 2001, no se invirtió en energía (más allá de la pantalla de ENARSA), la inflación se descontroló, el federalismo (como dije) desapareció, la división de poderes se vio fuertemente cuestionada, la democracia se simplificó sólo a votar cada dos años (una barbaridad), y la credibilidad del país se perdió. No me olvido de los dos peores flagelos que dejaron: la corrupción y la división social. En la primera la pareja Kirchner, junto a todo el peronismo (muchos ex menemistas) mejoraron el aparato montado en los 90 para saquear el Estado, siendo las pruebas contundentes. En la segunda, una visión cerrada y parcial, que no acepta opiniones diversas, infectó a todos los argentinos, lo que es gravísimo porque destruye la cohesión social y la posibilidad de debate, disenso y acuerdos. Dieron pocos derechos, muchas dádivas pero no transformaron.

Esa realidad es la que condicionó al gobierno de Cambiemos, con Macri de presidente. Considero que se están tomando medidas para reconstituir pilares que nos destacaron y que los años de menemismo y kirchernismo han casi destruido. Por empezar la actividad real del Congreso como órgano de debate y acuerdos. Segundo las estadísticas del INDEC (órgano ejemplar de Argentina hasta su intervención). Tercero el FPT y Tecnópolis (como mencioné) como espacios de información y no publicitarios del partido gobernante. Cuarto la devolución gradual del 15 % de la cooparticipación a las provincias. Quinto el diálogo con organismos internacionales (en este punto, considero que la postura a seguir es la que tuvo Raúl Alfonsín, recuperando el protagonismo de nuestro país, sin pelearnos con los demás pero tampoco siendo sumisos), sexto un nuevo sistema de subsidios que sea según los ingresos (tarifa social). Séptimo la devolución del IVA  a jubilados. Octavo, la posición de investigar y sancionar la corrupción. Noveno la quita del cepo del dólar y otras medidas para normalizar nuestro país. Como crítica, considero que la inflación aún no puede ser controlada, lo cual es un problema heredado (desde hace 40 años) pero que debe ser solucionado. Además el aumento de la tarifa de gas es desmedido, y como bien se posicionó el gobierno de nuestra provincia y la Justicia, debe ser limitado. Por otro lado la modificación por decreto de la posibilidad que las Fuerzas Armadas designen a sus autoridades (salvo a los jefes del Estado Mayor) merece una crítica considerable. A pesar de ello, estoy seguro que el equipo de Cambiemos sabrá sacarnos de la crisis que estamos.

El rol del radicalismo en el frente es trabajar en políticas que cambien nuestro país, de raíz. Nos une al Pro y a la Coalición Cívica ARI, la convicción de que necesitamos una nación con debate pero sin posiciones rígidas, con federalismo, con disminución de la brecha entre los que más y los que menos tienen, con una mejor educación y salud pública que aumente las posibilidades de ascenso social, y con una lucha hacia la corrupción y el narcotráfico que sea ejemplificadora. La UCR tiene su autonomía en el frente y critica por los canales correspondientes las medidas tomadas sin consenso por el presidente o algunos de sus ministros. Pero entendiendo que el bienestar de la patria está por sobre el partidario. En ese camino estamos los radicales, junto a los otros partidos.