El economista Fabián Medina propone la búsqueda de los 950

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Un país literalmente parado no es una buena señal de desarrollo económico. Argentina necesita de alguna manera inyectar algo de dinero al sector productivo que está respetando la cuarentena y que está frenada por razones que todos conocemos. Los caminos propuestos por el equipo económico de Alberto Fernández son bastante limitados por el momento y avanzan con postergar el pago de la Deuda con el FMI y de los acreedores externos. Pero surgen ideas extraoficiales de jugar con cuasimonedas o habilitar la «maquinita» de billetes…

Hay otra vía. El presidente Alberto Fernández respaldó un proyecto de ley que prepara el Frente de Todos para establecer un impuesto especial a quienes ingresaron al blanqueo fiscal de 2017, durante el Gobierno de Mauricio Macri.

«Es lógico que hagan un esfuerzo», comentó el jefe de Estado. Señaló que quienes ingresaron al sinceramiento fiscal fueron «los que más han ganado o los que más se han beneficiado después de haber defraudado al Estado por no pagar impuestos», consideró.

El blanqueo, que se realizó en los últimos meses de 2016 y los primeros de 2017, significó un ingreso de U$S116.000 millones al sistema. Los activos blanqueados pagaron un impuesto extraordinario por un total de $148.000 millones.

El reconocido economista Fabián Medina, especialista en tributación y docente de la UBA, que es invitado habitualmente en programas de actualidad de A24, TN, Crónica, C5N, América, Canal 26, entre otros, excolumnista de Infobae, desarrolló gentilmente un completo análisis para BienCuyano donde reflexiona sobre la recuperación de una idea que estaba olvidada: los 950…

­LOS 950

Durante el fin del año 2017 la OCDE mandó a nuestro país un archivo con 950 cuentas de argentinos en el exterior que en total poseían U$S 2600 millones, pero en AFIP-DGI directamente se olvidaron del archivo recepcionado.  En el mes de marzo de 2020 ese archivo fue encontrado por la nueva gestión y al abrirlo se encontraron con un panorama que el gobierno anterior no habría querido hallar.  Ese panorama lo podemos definir en 3 grupos a trabajar:

Grupo 1: 250 titulares de cuentas que ingresaron en el denominado blanqueo de 2016, pero que a su vez no incorporaron el total del patrimonio en el exterior

Grupo 2: los que hicieron declaraciones juradas y no incorporaron directamente ese patrimonio

Grupo 3: los que no hicieron directamente una declaración jurada en bienes personales

Bien, de todos ellos los que pero la llevan son aquellos que se encuentran en el grupo 1, puesto que la Ley del blanqueo del 2016 establecía “que debe incorporarse el total del patrimonio, y en el caso que se encuentre que así no lo hayan realizado se caerá el blanqueo y serán susceptibles de ser declarados evasores”.  Como el monto en el cual se hayan la totalidad de las 950 cuentas se hablan de bienes/dinero en el exterior de mínimo U$S 1 millón o lo que era lo mismo en ese momento $16 millones. 

Ante esto, la totalidad de los informados en el archivo serán sometidos a una inspección integral y el resultado de ella será que deberán modificar sus declaraciones juradas de BIENES PERSONALES, IVA y GANANCIAS desde 2012 hasta la 2019 inclusive -que debe presentarse en junio de este año- como resultado de aplicarse el desbloqueo de información fiscal y que en los grupos 2 y 3 se tratará de omisiones pagando saldo de impuestos, intereses resarcitorios y multas; mientras que en el grupo 1 a lo anterior se le adicionará intereses punitorios, honorarios de agentes fiscales y lo más humillante de todo que serán reprimidos con una pena de 6 a 9 años de prisión efectiva como resultado de aplicárseles la Ley Penal Tributaria bajo la figura de evasión Fiscal Agravada por el monto.

Ahora bien, en el caso de la totalidad de los 950 titulares de esos fondos la sumatoria a recaudar por la AFIP-DGI bajo todo concepto puede ser hoy de cerca de U$S 1.6 millones, o lo que sería un monto cercano a los $110 MM

                                                                                                                             FABIAN MEDINA. Economista – Magister en Contabilidad Internacional