Año perdido: El intendente de las excusas, Raúl Rufeil, abrió las sesiones en el HCD San Martín y ya anticipó que no habrá obras

Actualidad Mendoza

El intendente de San Martín, Raúl Rufeil, brindó en la mañana del miércoles su discurso de apertura de Sesiones Ordinarias en el Concejo Deliberante. Como un «campeón de las excusas» ya anticipó que este año lamentablemente no habrá obras para los vecinos… «la culpa de Nación», «la culpa de la herencia»… la culpa es de «todos» menos de él y su equipo que hasta el momento solo hicieron una Fiesta de la Vendimia, estuvieron presentes en eventos sociales y participaron de la millonaria «Bendición de Frutos» en el Parque Agnesi. Una gestión que ya tiene a un «jubilado» renunciando a su cargo público y que arranca muuuy lento.

En un escueto discurso que no superó la media hora, el intendente de San Martin, Raúl Rufeil dedicó su tiempo a pocos anuncios y muchas excusas, definió como “de suma necesidad el ordenamiento contable, administrativo, financiero, patrimonial y de todo el recurso humano, para obtener un crecimiento sostenido en el tiempo”; y en ese sentido sostuvo que su gestión ha comenzado con acciones reparadoras sobre las temáticas más urgentes y aportando respuestas a las necesidades básicas”, aunque aclaró que “nuestros recursos serán escasos, limitados” y que dependen de “variables macroeconómicas sobre las que no participamos”.

Más allá de su vuelo bajo, dependiendo siempre de la decisión de los demás: de Abed, de Cornejo, de Suarez… el actual intendente de San Martín jamás pisó Casa Rosada para hablar con ningún funcionario… no obstante, sostuvo sentado desde el sillón de su oficina, que se siente discriminado por la Nación: “El federalismo es y será clave para sacar a nuestro país adelante, pero no somos tratados en igualdad de condiciones con los departamentos vecinos en materia de adelanto del tesoro nacional, un derecho que nos asiste y que hemos solicitado oportunamente, pero sobre lo que no hemos recibido respuesta”.

Un tiempo perdido en fiestas… mientras que otros municipios del país, más activos y despiertos, incluso del mismo color político de Raúl Rufeil, ya conversan con Nación para avanzar en obras públicas para el beneficio de su gente.

Casualmente ayer jueves el ministro de Obras Públicas de la Nación, Gabriel Katopodis, confirmó la firma de convenios con más de 340 municipios de todas las provincias, que estarán representados por sus intendentes, sin distinción de partidos políticos, para mejorar la infraestructura de barrios y ciudades, a través del acceso al agua potable, al saneamiento y cloacas y a desarrollar la infraestructura hídrica, entre otras medidas de equipamiento social.

Rufeil, el intendente que anestesió del Departamento de San Martín, se durmió… no se reunió, no habló… y ahora se queja de «estar discriminado». Hay veces que es necesario dejar «los eventos sociales» para empezar a trabajar…

Situación muy diferente a lo que sucedía en la anterior gestión del peronista Jorge Omar Giménez, donde el diálogo con el gobierno de Mauricio Macri era fluido, con presentación de proyectos, promesas de sumar obra pública en un trabajo en conjunto más allá de los tintes políticos, incluso avances importantes en algunos de ellos con el respaldo del ministro Rogelio Frigerio… pero lamentablemente las mezquindades políticas de Alfredo Cornejo las hacían frenar a medio camino y finalmente los financiamientos de Nación no llegaban. Está demás (o vale la pena repetir) que en el gobierno «ordenado» del mismo Cornejo nunca llegó un centavo desde provincia para los municipios mendocinos de otro color político que no sea de Cambiemos, en el que San Martín no era la excepción.

Es así que el intendente anterior no apeló a «excusarse» y avanzó con las obras necesarias para los vecinos de San Martin con fondos propios del Municipio ¿Un prócer? No, para nada…un jefe comunal que cumple su rol de representar a sus vecinos y no a un jefe político.

El cuento de la herencia recibida

Ya hasta el mismo intendente Raúl Rufeil se avergüenza de repetir el mismo verso para tapar la inacción de su gestión con el gastada slogan de la «herencia recibida»: “No hablaré más de la crítica situación financiera recibida, no es bueno hablar siempre de herencia. Va a ser un año difícil y de recursos acotados, pero cuando asumimos algo tenemos que enfrentar los problemas. Quien quiera obtener los números exactos que se acerque por Hacienda que se los vamos a aportar”.

Sin embargo, sentenció, excusándose ante el público presente desilusionado, el parate del primer semestre por culpa de las cuentas recibidas: “implicará tener los recursos comprometidos durante todo un semestre”. Chau! La gestión de Rufeil ya perdió un año… ya en tres meses de gestión renunció el primer Secretario de Obras Públicas del municipio. Los sanmartinianos deberán esperar (o aguantar) tres años más…