Con el fin de separar las creencias religiosas de la conformación del Estado, el FIT presenta proyecto para anular las exenciones impositivas a la Iglesia

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Argentina, pese a tratarse de un país laico, la Constitución Nacional establece el sostenimiento del culto católico y, gracias a una ley de la última Dictadura, el Estado debe encargarse de costear salarios y jubilaciones de arzobispos y obispos, además de otorgar exenciones impositivas y partidas por miles de millones de pesos al año para subvenciones educativas.

El gobierno de Mauricio Macri está desarrollando un plan de acción de recortes del Estado, una de las posibilidades de recuperar fondos sería dejar de financiar a la iglesia. Según el jefe de Gabinete, Marcos Peña, la tabla salarial de los hombres fuertes de la Iglesia local es la siguiente: los obispos diocesanos cobran $46.800 por mes; le siguen los auxiliares, que se llevan $ 40.950; los obispos eméritos, $40.950; y los administradores apostólicos y diocesanos cobran $46.800.

El sostén de la Iglesia, por parte de fondos enviados directamente por el Estado nacional, tiene una partida presupuestaria de unos $130,4 millones.

La Secretaría de Culto -que pertenece al Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto- prevé para 2018 un presupuesto total estimado de $176,5 millones, que incluye los salarios del organismo y otros gastos.

Lo que se envía a la Iglesia se hace a través del «Programa 17» que «ejecuta las medidas necesarias para el sostenimiento del culto Católico Apostólico Romano que la Constitución Nacional impone al Gobierno Federal a través de su Artículo 2. Este sostenimiento no se manifiesta solo como un reconocimiento de carácter honorífico o moral, sino que implica una concreta colaboración económica», según la descripción presupuestaria.

«Se trata de asignaciones a los obispos, no sueldos», aclaran desde la secretaria de Culto de la Nación. «Muchas veces se detallan para gastos generales de sus diócesis. Si se jubila, el monto es menor; pero si deja de ser titular no lo percibe más, lo empieza a cobrar el que ocupe el cargo», agregan.

Culto regula el sostenimiento de las Leyes N° 21.950 (salarios de obispos), 22.430 (salario mensual vitalicio de sacerdotes), 22.950 (seminaristas), 22.162 (para sacerdotes en zonas de frontera), y 21.540 (para jerarquías eclesiásticas puntuales).

También el Estado asiste a la Iglesia en obras de infraestructura puntuales, subsidios a escuelas religiosas y otros desembolsos a entidades como Cáritas, jardines maternales, becas y otros. Además, la Iglesia tiene exenciones impositivas, como Ganancias e IVA.

Así, el debate sobre cuánto es el total del gasto del presupuesto destinado a la Iglesia es muy difuso y difícil de calcular. Los $176,5 millones que le da Culto directamente a la Iglesia Católica es apenas una porción del estimado total. El resto se pierde en presupuestos provinciales de diferentes ministerios y, muchas veces, ni siquiera está claramente detallado. Verdaderamente el presupuesto que maneja la Iglesia Católica es un agujero negro que se pierde «por los caminos del Señor» y del Estado.

 

La propuesta desde Mendoza

El senador provincial Víctor da Vila impulsa una medida que tiene como objetivo suspender las eximiciones que reciben las organizaciones religiosas en Mendoza.

El senador del FIT mendocino presentó un proyecto en la legislatura donde el artículo primero expresa dejar sin efecto las exenciones impositivas de todo tipo otorgadas a entidades religiosas en todas sus expresiones (lugares de culto, congregaciones, viviendas particulares o colectivas, fundaciones, etc.).

El legislador da Vila manifestó que el propósito fundamental del proyecto es “fortalecer la lucha popular contra el oscurantismo, la explotación y el sometimiento” y dar paso a la separación de la Iglesia y el Estado.

La separación de la Iglesia y el Estado es un planteo elemental para fortalecer las libertades democráticas porque entrañaría liberar al pueblo de una opresión “espiritual” totalmente funcional a los intereses de la explotación del hombre por el hombre, finalizó da Vila.