La «magia» del intendente de Guaymallén, el cornejista Marcos Calvente, se terminó hace rato. La «Gestión Calvente» atraviesa por estos meses por su momento más crítico, cercado por una alarmante falta de planificación técnica y una preocupante desidia institucional.
El desastre ambiental en Los Corralitos y en otras acequias de la zona, dejaron al desnudo el descontrol de existe en el manejo de los residuos cloacales y la convivencia entre la caca y la calidad de vida de los vecinos. Sumado al desastre que provocó el incendio en la misma Municipalidad, un siniestro que dejó en evidencia la falta de protocolos de seguridad y provocó una pérdida irreparable de datos públicos y documentación oficial. A este escenario de desprotección e impunidad administrativa se suma el suplicio diario de miles de mendocinos atrapados en el caos vehicular del Acceso Este; una obra pública ejecutada a destiempo, plagada de demoras y desvíos mal señalizados que ha transformado el principal ingreso a la provincia en una trampa de demoras interminables y un foco constante de siniestros viales.
En ese contexto verdaderamente «estresante» para el intendente, no tuvo mejor idea que viajar a Estados Unidos para ir a alentar a la selección argentina en el Mundial, y en cierta maneja, despejarse de los problemas de su gestión.
Una investigación periodística realizada por los colegas de El Medio tuvo acceso a la historia de un viaje a Estados Unidos y confirmó que el intendente de Guaymallén, Marcos Calvente, viajó del jueves 2 al sábado 4 de julio a Miami.

El gobierno de Estados Unidos lleva un registro de visitantes que es de acceso público. Ese historial confirma el arribo de Marcos Calvente a Miami el día 2 de julio y su partida el día 4 de julio. La fecha coincide con el partido entre Argentina y Cabo Verde, en el que el conjunto dirigido por Lionel Scaloni se impuso en tiempo de descuento por 3 a 2.
«A pesar de que en Mendoza existían rumores de intendentes que viajaron a ver el Mundial 2026, Marcos Calvente nunca confirmó su presencia en Miami. Peor aún, hizo todo lo posible por ocultarla», señala el informe de El Medio realizado por el periodista Mariano Bustos.

La rendición de cuentas sobre los viajes oficiales y personales de un intendente al exterior no es una concesión voluntaria, sino una obligación republicana inherente a la máxima autoridad de un departamento.
Al administrar fondos públicos, cada salida de su territorio exige máxima transparencia para garantizar que no existan desvíos de recursos estatales ni abandono de las funciones esenciales de gobierno.
El acceso de la ciudadanía a estos datos permite verificar la legitimidad de las misiones institucionales, evaluar los costos para el erario y asegurar el cumplimiento normativo que exige el reemplazo legal del mando.
Ocultar o demorar este tipo de información erosiona de forma directa la confianza ciudadana, debilita el control democrático y vulnera el derecho al acceso a la información pública, un pilar fundamental en la lucha contra la corrupción

Lo llamativo es el esfuerzo que hizo el municipio por ocultar el viaje de Marcos Calvente a Miami. No solo por la negativa con la que respondían a consultas periodísticas. A eso hay que sumar las respuestas evasivas del Concejo Deliberante a algunos pedidos de información presentado por los ediles.
La consulta que se hizo desde el Concejo Deliberante fue puntual y concreta: saber si Marcos Calvente se ausentó del país entre el 1 y el 7 de julio del 2026. Y en caso afirmativo, que se detallaran las fechas, destino y motivo de viaje. Ya sea oficial o particular.
La respuesta fue ambigua y todo indica que el objetivo era negar la información solicitada. «Se informa que durante el periodo comprendido entre el 1 y el 7 de julio del 2026, el señor intendente municipal, Marcos Calvente, no realizó ningún viaje oficial», respondieron desde la comuna.
«Respecto de eventuales desplazamientos de carácter particular, se informa que no obra en los registros municipales documentación relativa a itinerarios o movimientos migratorios personales, por cuanto la Municipalidad no genera, administra ni custodia esa información», argumentaron para no responder el pedido que había llegado desde el Concejo Deliberante.

Pero una vez que la información es confirmada, ya no hay forma de negarla. El Medio intentó comunicarse nuevamente con funcionarios de la Municipalidad de Guaymallén para conocer cuál fue el motivo por el que se mantuvo en secreto el viaje del intendente a Miami. Sin embargo la respuesta volvió a ser la misma: «no tenemos registro oficial en el municipio»
El hecho de esconderlo demuestra que el intendente de Guaymallén tiene «cola de paja». Sabe que haberse tomado un par de días para viajar a Estados Unidos a ver un partido del Mundial lo aleja del vecino del departamento. Lo acerca a esa etiqueta de «casta» que tanto se referencia con figuras como Martín Insaurralde, Manuel Adorni y tantos otros funcionarios públicos que viven vida de lujos en contextos de crisis.
Intentar ocultar el viaje solo lo hace parecer más sospechoso. Pero los datos son irrefutables. El Formulario I-94 es el registro oficial de entrada y salida que emite la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos. Funciona como un permiso que documenta la fecha exacta en que un extranjero ingresa al país. Según documentación oficial, Marcos Calvente registra un ingreso a Miami el 2 de julio con regreso a Argentina el día 4 de julio. Suficiente para disfrutar uno de los eventos más convocantes del planeta: la Copa del Mundo.
Sin dudas, es estresante para un intendente que se «desloma» a diario para poner freno al colapso ambiental en Los Corralitos que aún no se puede resolver por completo y todavía deja coletazos: un reciente estudio realizado por el Instituto de Procesos Físicos, Químicos y Biotecnológicos y el Laboratorio de Biotecnología de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Cuyo, señala que ciertos puntos de Lavalle, seleccionados por su cercanía con los derrames cloacales que desde hace más de dos años afectan a Los Corralitos, en Guaymallén, detectan la presencia de Escherichia coli, bacterias coliformes, Pseudomonas y otros microorganismos considerados indicadores de contaminación.

Incluso vienen denunciando los vecinos y dirigentes de la oposición que el vertido de líquidos cloacales en los canales de riego afecta más de 500 hectáreas donde se producen alimentos de consumo directo, poniendo en riesgo la sanidad de los productos que abastecen a la provincia
Recordemos que ese manso desborde cloacal que afectó a los vecinos de Corralitos durante varios años aún perdura y se puede ver también en otros barrios y acequias del territorio de Calvente. Cientos de familias conviven a diario con la mierda que pisan y respiran producto del colapso de la red cloacal de Guaymallén que afecta calles, casas y un canal en Guaymallén, esparciendo millones de bacterias como Escherichia coli, Salmonella y Shigella; virus como hepatitis A, rotavirus y norovirus; y parásitos como Giardia lamblia y Entamoeba histolytica. Incluso creando una preocupante situación en la salud de los niños que asisten en los jardines y escuelas sumergidas en la zona.

Algunos «mala onda» pensarán que es ineptitud… pero en verdad cuando te viene «la mala», todo sale mal: el incendio que afectó las oficinas del tercer piso de la Municipalidad de Guaymallén, el sector donde funciona el data center municipal, provocó pérdidas millonarias de más de 7 millones de dólares y la paralización parcial de los sistemas digitales. La comuna decretó en abril la emergencia administrativa, tecnológica y operativa… todavía el problema no está resuelto por completo…
Al final, si usted es un bienintencionado lector (y vecino), debe pensar que una «escapadita en secreto» para ver la selección, no le hace mal a nadie y en cierta manera mejora el estrés del intendente «deslomado»…
