La izquierda argentina, nucleada principalmente en el Frente de Izquierda y de Trabajadores-Unidad (FIT-U) y referenciada en figuras como Myriam Bregman y Nicolás del Caño, ha consolidado un crecimiento orgánico y un espacio electoral propio en la última década, presentándose como una alternativa real frente a las coaliciones mayoritarias.
El crecimiento y la consolidación de la izquierda argentina bajo el gobierno de Javier Milei obedecen principalmente a su rol como la oposición más frontal y sin concesiones frente al severo ajuste económico y fiscal de la gestión libertaria.
A medida que las drásticas medidas de recorte impactan en las jubilaciones, el empleo y los servicios públicos, el Frente de Izquierda capitaliza de manera directa el descontento social masivo.
Esta fuerza política se posiciona como una alternativa nítida frente a una oposición tradicional peronista y dialoguista que a menudo se muestra dispersa, fragmentada o desgastada por la crisis de representación previa.

De este modo, al capitalizar la resistencia en las calles, los sindicatos y las universidades frente al modelo anarcocapitalista, figuras referenciales como Myriam Bregman y Nicolás del Caño logran canalizar de forma orgánica el rechazo social, transformando la protesta callejera en una mayor intención de voto y en un reconocimiento político al alza
Mediante un fuerte activismo territorial en barrios populares, sindicatos de base y movimientos estudiantiles y de mujeres, ha capitalizado el descontento social ante las recurrentes crisis económicas, los planes de ajuste y el crecimiento de la pobreza.
Si bien su techo electoral histórico suele oscilar entre el 3% y el 10% a nivel nacional, la novedad de las últimas encuestas es el notable crecimiento y consolidación de la imagen de la diputada del Frente de Izquierda (FIT), Myriam Bregman, convertida en una llamativa emergente del rechazo al modelo económico libertario.

“Es una mujer picante, pero a la vez agradable”, la definió el director de la consultora Opina Argentina, Facundo Nejamkis, cuyo último sondeo la ubicó con el mismo nivel de imagen positiva que el gobernador Axel Kicillof, aunque con menos rechazo. De todos modos, los encuestadores aclaran que imagen positiva no necesariamente se traduce en votos y que el FIT apenas recoge una pequeña parte de la repentina popularidad de su última candidata presidencial. “Hay que organizar la simpatía”, define Bregman la tarea que tiene por delante.

Hasta marzo, la consultora brasileña Atlas Intel ni siquiera la incluía en sus mediciones de imagen de dirigentes políticos. Pero en los rankings de abril y mayo Bregman apareció en el primer lugar. En la última medición registró 46% de imagen positiva y 47% de negativa, un diferencial de apenas un punto y con distancia respecto del resto. También allí comparte los primeros puestos con Kicillof, aunque el gobernador exhibe un diferencial de -14. Otros sondeos la ubican algunos escalones más abajo, pero en todos aparece integrada al lote de las principales referencias opositoras, algo impensado hasta hace poco.
No obstante, en la última encuesta nacional de la consultora Tendencias, muestra una realidad diferente. Ya no se habla como La Bregman como «imagen positiva», sino específicamente como candidata presidencial y los números sorprenden (o no).
El sondeo relevó 4.740 casos efectivos de forma online entre el 22 y el 27/05. El margen de error es de +/-1,4%.

Si las elecciones presidenciales fueran hoy, Javier Milei sería el más votado pero no evitaría ir a un balotaje contra Axel Kicillof.
El trabajo presenta 2 escenarios electorales que difieren en su oferta, aunque ambos están encabezados en intención de voto por el Presidente, seguido del gobernador bonaerense.
En el primero de ellos, Milei obtiene el 36,5% del apoyo, mientras que Kicillof logra el 29,9%.

En 3er lugar se ubica la diputada de izquierda Myriam Bregman, con nada menos que el 14,6% de las adhesiones, lo que, de lograrse, sería una elección histórica en la que el trostkismo se posicionaría como 3ra fuerza.
Luego aparece Juan Schiaretti, como una opción del centro político, con el 5,8%.
En tanto que el 7,7% de los consultados se manifestó indeciso y el 5,5% respondió que votaría en blanco.

Entra Macri

En el 2do escenario, cambia la composición de la oferta de candidatos. Se introducen Mauricio Macri y Juan Grabois que, a priori, alteran las preferencias de los consultados y reducen la intención de voto de las otras opciones.
Milei cae hasta el 32,8%, por lo que se presume que la incorporación del líder del PRO le resta automáticamente 3,7 puntos porcentuales.
Macri acumula 11,5% de apoyo, que se abastecería tanto de esa migración como de la que se produce entre los electores de Schiaretti, que pierde 1,8 puntos (hasta el 4%); los indecisos (-3,4 puntos) y de los que votan en blanco (-2,2).
La irrupción de Grabois, en tanto, afectaría tanto a Kicillof (26,3%) como a Bregman (12,6%), que pierden 3,6 y 2 puntos porcentuales, respectivamente. Son 5,6 puntos en total, que se corresponden en gran medida con el 5,1% de intención de voto que logra el diputado de Fuerza Patria y dirigente social, que se completaría con migrantes indecisos y del voto en blanco.

Más allá de las alteraciones, se mantiene el escenario de balotaje entre Milei y Kicillof, y Bregman como 3ra fuerza.
Pisos y techos

La encuesta de Tendencias incluye un segmento sobre potencial electoral, en el que Milei tiene mejor piso, pero un techo más bajo que el de Kicillof.
Mientras el 32,8% afirma que «seguramente» votará al Presidente (coincidente con su intención de voto en el Escenario 2), su potencial («Podría votarlo») es de apenas 6,5%, lo que estira su techo hasta el 39,4%.
Este bajo techo lo produce un 55,4% de los consultados que afirma que «nunca» votaría a Milei.

Kicillof, en cambio, tiene un piso que es inferior a su intención de voto en el Escenario 2, 21,6% de adhesión segura, aunque con un 20,5% de voto potencial, lo que ubica su techo en el 42,1%. Al igual que Milei, el gobernador bonaerense sufre un amplio rechazo: 52,3% de los consultados dice que «nunca lo votaría».
Bregman, por su parte, exhibe el mayor voto potencial. Mientras quienes afirman que «seguramente» votarán a la diputada del FIT son el 14,3% de los encuestados (consistente con el Escenario 1), el 24,7% respondió que «podría votarla», lo que le adjudica un techo electoral del 38,9%. 52,7%, en tanto, contestó que «nunca la votaría«.
Bregman, con mejor imagen

Este reposicionamiento de Bregman es consecuente con la abrupta suba de su imagen en los últimos meses. De acuerdo a la encuesta de Tendencias, la diputada de izquierda es la figura política con más aprobación, con el 42,3%.

La legisladora es seguida por Patricia Bullrich (41,3%), Milei (39,4%) y Kicillof (38,5%).
Bregman tiene 10 puntos más de imagen positiva de lo que tenía un año atrás. Milei, en cambio, retrocedió en ese tiempo la misma proporción, mientras que Kicillof volvió al mismo 38,5% tras subir y bajar.

