«¿Qué pasó el domingo?» muchos cornejistas se preguntan. La respuesta es simple… La motosierra solo sirvió para cortar las cabezas del pueblo argentino, y ese mismo pueblo eligió este domingo no autodestruirse con el voto de su verdugo. Un modelo que para el propio Alfredo Cornejo representaba «música para sus oídos».
Aunque con el diario del lunes, Alfredo quiera despegarse del naufragio violeta, este mismo mendocino se bajó los lienzos ante los Milei, desde el Congreso Nacional le votó todas las motosierras posibles, entregó el partido radical provincial (recordemos que su vice partidaria es Griselda Petri, hermana del candidato libertario Luis) a Karina y los Menem, cedió poder y lugares en una alianza violeta llamada Frente La Libertad Avanza – Cambia Mendoza obligando a militar a sus correligionarios a dos libertarios, Luisito Petri y el delfín de De Marchi (que volvió a Cornejo) Alvaro Martinez.

«La Música para sus oídos», tenían que ver con entrega de los recursos naturales provinciales (el agua para los israelitas Mekorot y el empresario Elsztain), el intento de regalar los recursos mineros a multinacionales, de expulsar trabajadores de los establecimientos públicos, de precarizar el salario y el trabajo mendocino bajo un proyecto de flexibilización laboral, de concentrar monopolios empresariales para sus amigos loteando las obras y los servicios de Mendoza. Cornejo fue y es un cálido grupie libertario, donde se sacaba fotos (hasta ayer) con Javier, Karina, el Toto Caputo y Fede Sturzenegger, marcando una clara señal de su alineación al modelo de la cruel motosierra de la derecha americana, el JP Morgan y las corporaciones buitres.

Pero no hay que confundirse, ayer en la provincia de Buenos Aires no ganó el peronismo, ni el kirchnerismo, aquí el pueblo se expresó cansado de la motosierra, cansado del delirio de los Milei, de las promesas que nunca se cumplieron, de la falta de un plato caliente, de los bajos sueldos y las caras tarifas de servicios, de las postergaciones de los proyectos por no poder llegar a fin de mes. Y es muy posible, que esta misma respuesta se exprese en las urnas mendocinas el próximo octubre.

Así como de un plumazo desapareció el PRO gracias a su alineación carnal con La Libertad Avanza, estamos en presencia de la desaparición del cornejismo y de lo que se denominó «Cambia Mendoza». La falta de lectura política, lo mal asesorado, los flojos soldados que lo rodean en ese círculo rojo, un relato mediático que ya no tiene el mismo poder de fuego y ya se le ven todos los hilos, los años y los achaques de la salud, hacen que Alfredo Cornejo tenga el boleto picado y empiece a bajar la cortina con un cartel «Fin de Ciclo, gracias por todo».
Un Cornejo desconcertado y desesperado

El Circo Cornejista está deshilachado, lleno de parches, a los payasos le escasea el maquillaje, los trapecistas se tropiezan, la mujer barbuda se afeitó, los enanos se asoman descoloridos y al mago se le ven todos los hilos.
Hace un par de días atrás, Cornejo cometía los mismos errores que Javier Milei, de «nacionalizar» una elección, es decir, que el debate electoral no deba centrase en las particularidades de una provincia, sino de un modelo de gobierno y cambio cultural más profundo y perdurable por décadas.
El radical con peluca decía «Creo que en las elecciones, la gente juzga no por un hecho en particular, sino por un proceso. Lo que se va a plebiscitar aquí es el rumbo económico».
Incluso para afianzar ese lazo con Milei, Cornejo eligió al libertario Luis Petri para encabezar esta alianza que en octubre intenta pintar de violeta a Mendoza.

Alfredo comete el mismo error de la campaña bonaerense de la dupla Karina y Pareja, en polarizar el voto entre «Libertad o Kirchnerismo», lo cual si sigue así, el mendocino va a tropezarse con misma piedra que los libertarios. Ya que la lectura real es que el pueblo votó así por otras razones., que nada tienen que ver con los audios de Spagnuolo, ni Cristina presa, ni el liderazgo de Kicillof. No entiende nada!
Hoy Cornejo insistió en una conferencia de prensa en medio de una inauguración en Godoy Cruz con lo mismo, lo cual evidencia que su lectura electoral es torpe, muy lejos del joven Cornejo suspicaz de los años 2015 «El kirchnerismo está vivo, y no está muerto como algunos señalaban». «El kirchnerismo demostró este domingo no solo que no está muerto sino que está para pelear y con posibilidades de volver al Gobierno nacional en cualquier momento», expresó.

También Cornejo se equivoca en blanquear (y mostrar en público) al subsecretario de Comunicación de la provincia, Pablo Sarale, la persona que reparte a dedo los millones de pesos en pauta a los medios mendocinos, como el «jefe comunicacional» de la campaña electoral, porque deja en claro que le da la razón a sus detractores, que su gestión aplica «látigo y billetera» a los medios locales para orientar o blindar las opiniones o temas que cuestionen a las figuras que están en vidriera en esta alianza violeta: no se puede hablar mal de la gestión de Cornejo, ni el desastre de Petri en IOSFA, ni el matrimonio por conveniencia de De Marchi con Cornejo, ni nada…

Eso no es hacer campaña política, ni libertades de opinión, ni democracia. Látigo y billete, látigo y billete… y sino, apretamos redacciones para despedir a los periodistas rebeldes ¿Será así? Muchos mendocinos dicen que si…
La realidad es que la imagen de Luis Petri se derrumba en Mendoza, que ya casi es un candidato que no tiene contacto con la gente, que vive más en Buenos Aires que en el lugar donde intenta representar en el Congreso Nacional, que ya las «operaciones» de la encuestadora oficial del gobierno no tienen el mismo grado de influencia y aciertos que antes, ni tampoco los portavoces pagos que intentan amoldar la opinión del pueblo mendocino diariamente. Polvora mojada para el aparato cornejista.

Cornejo al regalar «Cambia Mendoza» a Karina Milei, cometió el garrafal error de perder el motor electoral que le brindó tantos éxitos al cornejismo y al frente provincial, que representa Libres del Sur. Este espacio de centro izquierda se fue de Cambia Mendoza por no compartir las ideas de la motosierra contra el pueblo, los jubilados, la salud y la educación pública. Los Libres del Sur representaban en ese espacio el vinculo de Cornejo con las bases populares, el contacto directo con el pueblo mendocino, que podían resolver los problemas de las bases sociales de los barrios populares, que podían movilizar masas e incluso traccionar votos del populoso Gran Mendoza.

Hoy Cornejo lo perdió por este vínculo con los libertarios y esto representa un grave problema. Por eso, desesperadamente Alfredo vuelve a buscar a un viejo amigo: El Pastor Bonarrico.
De la mano de Cornejo, el pastor Héctor Bonarrico volvió a la escena política en el arranque de la campaña electoral impulsado por el fuerte papel que podría jugar la población evangélica, que ya alcanza el 20% en Mendoza, a favor de La Libertad Avanza en las próximas elecciones.

“Voy a enseñarle a los fieles a que voten a personas que tienen una idea de familia, que no son ladrones y están en contra de la ideología woke”, dijo Bonarrico hace unos días atrás en una entrevista a Diario UNO.
“A nosotros no nos gusta que Milei diga malas palabras, pero sí que defienda la vida, la meritocracia, la libertad y la propiedad privada”, explicó sobre su manifiesta inclinación política. Si Petri tiene el respaldo de Milei, lo seguiré para que se convierta en el próximo gobernador de Mendoza; pero tiene que seguir los principios de la derecha, que es la ideología que más se acerca a la iglesia”, sostiene el pastor un importante aliado en este Frente del Cornejismo con La Libertad Avanza.
Recordemos que este vínculo de Bonarrico con el cornejismo viene desde hace unos años atrás, e incluso el pastor estuvo involucrado en un escándalo al recibir por parte del Estado provincial (un ayudín con el gobernador Rody Suárez, el presidente de la UCR Tadeo García Zalazar y el ministro de Gobierno, Víctor Ibáñez) una suma de $18 millones en concepto de subsidios para una fundación que dirige.

Si uno es creyente, finalmente la «mano de Dios» llegó a su tiempo justo para la salvación! Eso justamente sucedió con un enviado de Dios en la tierra: el pastor Hector Bonarrico, que zafó de las acusaciones., archivando las denuncias.
Petri, Bonarrico, los Menem, los Milei y Cornejo es la realidad de esta alianza violeta que pretende sacar el 70 por ciento de los votos en Mendoza ¿Lo logrará así?
Por Julián Galván
