Cornejo está viejo y ya ni ladra ni muerde: Sumisión total ante Milei con el tema de las retenciones al vino ¿Este gobierno no defiende más los intereses de los mendocinos?

Actualidad Mendoza

Con el correr de los días nos estamos dando cuenta que nos encontramos con la peor versión de Alfredo Cornejo. Ya no es el efervescente dirigente radical de gran liderazgo que defendía los intereses de Mendoza y de los mendocinos a capa y espada, sino un hombre mayor, callado. apagado y en sumisión total ante este gobierno nacional que gestiona a puro decretazo y en contra de los intereses provinciales.

Cabe recordar que el gobierno de Javier Milei anunció las retenciones a las exportaciones del 8% para el sector vitivinícola que, desde septiembre, había logrado que el derecho a exportar fuera 0.

Las retenciones representan u$s 60 millones de costo fiscal. «Se trata de una suma de bajo impacto para las arcas nacionales, pero es cercano al monto que las bodegas gastan en acciones de promoción y publicidad en los mercados en los que están presentes», explican desde Bodegas de Argentina.

«Provocan una baja en la competitividad de las exportaciones. Además, profundizan la caída de las ya diezmadas ventas al exterior con el consecuente incremento de existencias de vinos y disminuciones en los precios de las materias primas», agregan.

Frente a esta situación que juega en contra del modelo productivo, la reacción del gobernador Alfredo Cornejo fue muy tibia y casi a modo de panelista de TV, más que defensor de los productores mendocinos.

Al cóndor se le volaron las plumas. Días atrás, Cornejo calificó tibiamente de manera «desfavorable» a la decisión del Gobierno nacional de incrementar hasta el 8% las retenciones a las exportaciones del sector vitivinícola.

En diálogo con la prensa, el mandatario provincial había dicho que en el caso de la producción del vino el porcentaje final era mayor «del 30 y pico por ciento, porque con el vino a granel hay que sacar el corcho, el vidrio, la etiqueta y otros tantos, por lo que ya la retención real no sería del 8%, sino sería del 34 o 35”.

Ya con los pantalones caídos, Cornejo sostuvo que «en líneas generales creo que tiene una dirección correcta. Hay un cambio de modelo económico que nosotros alentamos y que la sociedad está pidiendo”.

Siguiendo la misma línea de sumisión, el empresario bodeguero y olivícola Rodolfo Vargas Arizu, hoy devenido en ministro de Producción de la gestión Cornejo, viajó a Buenos Aires para tratar el tema que afecta la producción de la provincia… pero lamentablemente se volvió con las manos vacías y atendido por las segundas líneas del gobierno de Javier Milei. Verdaderamente un tremendo papelón!

Pasadas las 16 del martes, el ministro de Producción de Mendoza, Rodolfo Vargas Arizu se reunió con el director de Bioeconomía de la Nación, Fernando Vilella, para pedir la baja a las retenciones del vino. También estuvieron presentes el titular de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), Mario González, y el responsable de la cartera económica de San Juan Gustavo Fernández. De ello salió una hermosa foto, con pocos resultados positivos a favor de los productores.

Atendidos por las segundas líneas del gobierno nacional, la respuesta por parte del Ejecutivo fue firme y negativa NO HAY PLATA. Ya que afirman que están enfocados en bajar el déficit fiscal y que la medida de las retenciones será “temporal hasta que se equilibren las cuentas”.

A su regreso y con la cabeza gacha, Vargas Arizu expresa con total sumisión ante la prensa “Creo que vamos a pasar momentos un poco complicados en los próximos seis meses, pero sin lugar a dudas el entendimiento entre las partes es hacia una Argentina totalmente distinta, con cambios profundos”.

“Estamos en consonancia con que las retenciones de los derechos de exportación son un impuesto distorsivo atendiendo al problema que hay en Argentina. Hay mucha falta de fondos y de cambios de estructuras y de mentalidad, la viticultura va a poner el hombro de alguna manera” afirmó el ministro de Producción de Cornejo dejándole un mensaje desesperanzado de resignación, de Ajo y Agua a los productores y bodegueros mendocinos que tratarán surfear en la decadencia.

La reacción tibia y sumisa del radical Alfredo Cornejo sorprende y está muy lejos de la postura que los gobernadores patagónicos adoptaron de rechazar la Ley Ómnibus enviada por el Gobierno nacional por los cambios que dispone para la actividad pesquera y que les juega en contra de sus intereses productivos. Los mandatarios aseguraron en un comunicado que las modificaciones «afectarían gravemente el desarrollo de la actividad pesquera, abriendo el acceso del Mar Argentino a buques extranjeros». El texto fue contundente y firmado por los gobernadores de Chubut, Ignacio Torres; de Río Negro, Alberto Weretilneck; de Santa Cruz, Claudio Vidal; de Tierra del Fuego, Gustavo Melella; y de Neuquén, Rolando Figueroa.

La pregunta es ¿Así Cornejo, su equipo de gobierno y sus legisladores nacionales van a defender los intereses de los mendocinos ante el atropello del gobierno de Milei? Al parecer la entrega es total.

Por Julián Galván