«Se siente, se siente Cornejo Presidente!»

Actualidad Mendoza

La oportunidad política que le queda al Radicalismo después del atentado a CFK es increíble, si aún quedan valores morales en relación al sufragio claro, el PRO está salpicado con los Caputos y en el medio la negativa de explayarse sobre el tema de dirigentes de primera línea, sumado a la desesperación de periodistas de esos que siempre los acompañan y en el afán por taparlo evidencian la situación.

Aclaro a los sensibles que no es una acusación al espacio político, si no sumar circunstancias que lleven a determinado posible desenlace.

Todos los caminos conducen al PRO

El silencio de Macri o contestando en «ni » al respecto y tratando de equilibrar la respuesta no es más que la zozobra reinante ante la proximidad de los Caputo, familia ligada tanto en lo político como en lo afectivo.

La Justicia pone el ojo en que los mismos caputitos les dieron 13 millones de pesos al jefe de la banda de Revolución Federal y hoy los interrogantes son respuestas golosas ávidas de más y de verdad, la Justicia toma un segundo plano y pareciese hasta el momento que no se la espera, una ciudadanía que hoy por hoy sólo ve con un solo ojo la sumatoria de Gran Bonetes que responden… yo señor, no señor, pues entonces quien lo tiene?
Un disparo fallido y un estallido social que no fue

La noche en que la bala no salió fue un shock para propios y ajenos

Hubo gente que salió a decir que era un tema orquestado y auto atentado, hasta los que lamentaron la no concreción del mismo. Periodistas que explicaban «que el asesino no era tal al no salir el disparo» » que sólo era una advertencia» y que quien empuñaba el arma no podía ser acusado de nada porque no habían balas… que la pistola era de juguete… que la encontrada era otra… que aunque tuviese el ADN del sicario nada cerraba… que… que… que..

Luego la obra se transformaba, se gastaban horas explicando que un loquito suelto se animó a lo que muchos deseaban, que la mentirosa había generado el clima y que su entorno la dejaba sola en ese momento y era por algo, si había un cómplice era de adentro y una posible advertencia interna a » dejarse de joder» , entonces aparece » la novia» del tirador, dulce víctima de la vida y por ende manipulada por el asesino con la excusa de vender » algodones de azúcar » (copitos les llaman en Buenos Aires).

Siempre la explicación mediática era la de un «loquito suelto » , luego se supo que ella manipulaba al gatillante y a otros más, muy breve tiempo fueron solo ellos perdidos y sin brújula, hasta que apareció el JEFE , pero sin responsabilidad puesto que no sabía en qué andaba el resto, hasta que a esta manga de buscas y secos… les encuentran 13 millones de pesos entre plata sin declarar y depósito bancario. Solo atinan a informar que hay un trabajo de carpintería encargado en un local donde no hay publicidad pero otrora tuvo la fortuna de funcionar un centro de jubilados donde concurría el expresidente Mauricio Macri ¿Qué significa esto? Nada, obvio, pero para la situación política todo! La familia de su amigo, de su funcionario, está involucrada en la investigación puesto que suministraron el dinero en discusión, ese mismo que alguna vez el periodismo asociado al círculo rojo dijo también que no existía, puesto que de existir podría ser algo más que un loco suelto y ser una organización y un atentado. Ahora lo último que se dice es… «No busquen más nombres por qué no hay «… veremos…

Seguir un hilo conductor puede ser tedioso pero es importante para explicar ante qué situación histórica de la política podríamos estar y es que el Radicalismo sea señalado como única alternativa para tener el «equilibrio moral» para llevar adelante al país.

Actualmente el PRO está manchado por las escuchas ilegales y espionajes que Mauricio Macri no puede explicar y que Larreta y Vidal callan. A esto se suma la novedad de que el partido fundado por Macri está sospechado de ser parte de un magnicidio: ya no solo es el espiar a cuanta figurita se le cruce… ahora es sospechado de matar a una vicepresidenta.

Cuando la sociedad argentina le caiga la ficha y comprenda o asocie la situación que puso en juego la democracia… ya no será lo mismo para la corriente fundada por Macri. Hoy hasta Patricia Bullrich sube en las encuestas señal clara que esos votantes advierten que el camino por ese pasado macrista no es y buscan una colectora. Pero también hay una importante masa votante fluctuante, esa que no acompaña escándalos de corrupción o posibles asesinatos ( recordad a Nisman), pero resultan claves en el cuarto oscuro para inclinar balanzas electorales.

Aunque a muchos no les gusta, no cabe dudas que Alfredo Cornejo es un gran tiempista y sabe jugar muy bien el juego político. Entiende que los «favoritos de hoy» de los encuestadores porteños, muchas veces no son los futuros presidentes. Las encuestas solo hacen ganar dinero a las que las hacen… las oportunidades en medio de especiales circunstancias políticas son otras. Solo hace falta recordar las excepcionales circunstancias políticas que aprovecharon tanto un lejano político santacruceño (Néstor Kirchner), con un 5 por ciento que les daban las encuestadoras de su tiempo; como un pintoresco dirigente de un pueblito de Anillaco (Carlos Saúl Menem), que fueron encargados a dirigir los destinos de una Nación y cambiar la historia.

Ante un PRO «manchado» por escándalos, es ahí donde el radicalismo con una mirada federal entra en juego, levantando las banderas republicanas, de la democracia y la moral, que lo han marcado a fuego en especiales circunstancias de la historia argentina. A así que, al no haber más perro que la gata, sería la UCR el garante de una alternativa para la Argentina, hoy más que nunca con un Alfredo Cornejo o un Gerardo Morales, hombres del interior fuertes y con experiencia en gestión, abriendo el juego en esta oportunidad que le brinda el contexto político… ya no para secundar a su aliado amarillo, sino para encabezar la fórmula presidencial y encolumnar a todos los argentinos que quieren que Juntos por el Cambio gobierne la Nación en los próximos años ¿Será el turno para el sancarlino?

Por Martín Orozco