Los «opinólogos» sostenidos por el lobby minero y afines a la pauta le quieren bajar el precio a la sutil resolución judicial de la Corte Suprema de Justicia que resuelve un recurso extraordinario elevado por la minera San Jorge que establece la inconstitucionalidad del párrafo del artículo 1 de la proteccionista Ley 7722 que hace referencia a «otras sustancias» en la mencionada norma. De esta manera, a partir de ahora habilita con impunidad el uso de xantato, poliacrilamida y otras sustancias químicas contaminantes en Mendoza.
Esta modificación favorece claramente al emprendimiento San Jorge, quien impulsó el reclamo en la Corte, que pretendía extraer oro y cobre de la cordillera. Justamente el proceso de separación de la roca se pretende hacer con “otras sustancias tóxicas” como el xantato.
El mismo gobernador Rodolfo Suarez también le baja el tono «no debería existir ningún tipo de polémica, ni nadie debería hacer campaña con esto».
El mandatario aclaró que “no hay consenso social” para el desarrollo de la minería en la provincia y afirmó que “más allá de cualquiera fallo, escuchamos a la gente y es la política que vamos a seguir», dijo al recordar las manifestaciones que ocurrieron en 2019 cuando se intentó modificar la norma.
«Nosotros estamos cuidando el agua», concluyó el mandatario provincial sin ponerse colorado.

No obstante, quién mostró torpemente la hilacha fue el intendente de Malargüe, Juan José Ojeda, que la simple modificación de la Ley 7722 le hace brillar los ojitos y declara «es una luz de esperanza».
«La política no entra por la fuerza», en referencia al fallo, pero que «una actividad lícita tampoco debe pasar por la Legislatura». «No debe pasar por un órgano político, porque depende de las mayorías y no sería justo. Hay que trabajar para que los proyectos cumplan con los requisitos técnicos», señal´ó el jefe comunal sureño a radio Aurora 91.3.

En ese marco, la efervescencia de la bronca del pueblo ante esta potencial entrega del agua y el futuro de la calidad de vida de los mendocinos al libre destino de las megamineras se notó este miércoles en las calles de Mendoza. Es así que organizaciones ambientalistas y agrupaciones políticas realizaron una manifestación por las calles de la Capital, donde iniciaron la marcha desde el Kilómetro Cero, avanzando por las calles del centro para llegar hasta la Legislatura.
«Estos señores no aflojan, pero nosotros tampoco -arengó uno de los oradores en la plaza-. Convocamos al pueblo a regresar a las calles como lo hicimos hoy. Estamos defendiendo la Ley 7722 que ahora es atacada por la justicia».
En tanto, Marcelo Giraud, referente de las asambleas por el agua, aseguró que «es esperanzadora esta inmediata y fuerte reacción del pueblo mendocino», en relación a la movilización. «Que le quede clarísimo a la casta política y el empresariado que la megaminería en Mendoza no tiene licencia social», concluyó el geógrafo.

De la movilización también participó Nicolás del Caño, quien viajó a Mendoza para presentar, junto a Noelia Barbeito, Lautaro Jimenez y Edgardo Videla, un proyecto para la protección de humedales en la provincia. En la movilización, Nicolás relató que «es muy importante esta movilización contra el fallo de la corte. Ya lo intentó la Legislatura con el pacto de Suárez y Sagasti, y el pueblo ya dio su veredicto». «La movilización es el camino para que la megaminería no avance», aseguró el referente nacional del Frente de Izquierda.

Entre los manifestantes hubo columnas que llegaron desde las villas cordilleranas. «Potrerillos sin fracking» y «Área natural protegida Uspallata Polvaredas» fueron sus banderas, por los viejos reclamos que no oye la Legislatura pero se mantienen firmes entre los pobladores.

La multitud se nutrió de las asambleas por el agua de todos los puntos de la provincia, de vecinos, de organizaciones barriales y sociales, sindicales, músicos, y también de partidos políticos. Fueron cuadras y cuadras desfilando lentamente entre las calles céntricas con banderas, carteles pintados a mano.

Este es tan solo un primer llamado de atención del pueblo mendocino. Pero la bronca viene creciendo!
Fuente: Explícito- La Izquierda Diario
