Harina y más harina: el modelo de «alimentación saludable» que brinda el gobierno de Suarez a los niños más vulnerables

Actualidad Mendoza

Una alimentación saludable es la que aporta todos los nutrientes esenciales y la energía que se necesita un niño y una niña para mantenerse sano, mucho más aún en los sectores más vulnerables, donde el plato de comida familiar no sucede en todas las horas. Además, previene enfermedades como diabetes, sobrepeso y obesidad, algunos tipos de cáncer e hipertensión, y favorece el desarrollo y crecimiento saludable de los chicos y chicas.

Frente a esta profunda crisis que padece la Argentina, en la que la provincia de Mendoza no es ajena, la presencialidad de los comedores escolares es fundamental para garantizar una alimentación saludable para alumnos y alumnas.

El gobierno de Mendoza necesita proveer alimentos con mayores valores nutricionales que lo que traen los bolsones que se entregan desde que comenzó la pandemia.

La sorpresa de quienes recibían dicho bolsón en esos duros tiempos de pandemia, era la escueta cantidad brindada por el gobierno provincial para esos sectores pobres con un escaso valor nutricional: 4 turrones, una caja de arvejas, un paquete de fideos, leche en polvo, una polenta, un purecito de tomate y un flancito. Una «dádiva» que deberá estirarse hasta los próximos 15 días cuando reciba el alumno el próximo bolsón de similares características.

El diputado provincial y candidato del Partido Verde, Mario Vadillo, viene denunciando desde el comienzo de la pandemia, que los bolsones de alimentos que les entregaba el gobierno de Rodolfo Suarez, por medio de la Dirección General de Escuelas, eran con escasos productos y de muy poco valor nutricional. Más allá de terceras líneas de marcas comerciales, estaban compuestas por muchas harinas.

«Hacemos una profunda crítica a la desviación de parte del presupuesto hecha para la merienda saludable, donde cada día a los chicos se les tiene que dar una dieta balanceada dada por un nutricionista para poder estar con una suficiente nutrición para poder aprender. Lo que están proponiendo darles está lejos de serlo”, dijo en su momento el diputado Vadillo.

El legislador argumentó su postura comentando que en 2018 habían cuatro días de merienda con lácteos, en 2019 se reemplazó y quedaron solamente tres días. Mientras que, en 2020, habían quedado especificados los días jueves y viernes pero debido a la pandemia y a la virtualidad no había acceso a la copa de leche en las escuelas. De a poco, las proteínas se iban «recortando» con menos calidad nutricional.

Con la presencialidad en los comedores escolares había una gran oportunidad de mejorar la calidad de alimentación de los niños y niñas de Mendoza más vulnerables, con un menú que podría estar compuesto de pollo, cerdo y carne, verduras y frutas. Lamentablemente, Rodolfo Suarez y sus funcionarios le dan la espalda a los pobres y llenan sus panzas con harinas y más harinas. Un desprecio total a los más necesitados.

Vadillo denuncia que el gobierno de Rodolfo Suarez discrimina a los sectores más vulnerables de la sociedad mendocina “Tus hijos tiene los mismos derechos que los de los demás. Todos los menores por igual deben estar bien alimentados. Ese es el primer escalón para que puedan estudiar, desarrollarse y de esa manera ir combatiendo la pobreza estructural”.

“En Mendoza, seis de cada diez chicos están mal alimentados por falta de recursos”, señaló el legislador provincial Mario Vadillo.

El actual menú «saludable» que brinda el gobierno de Suarez en los comedores escolares se compone de media tortita (seca) a la mañana; al mediodía, les otorgan a los alumnos una media hora para que coman tan solo un sándwich de una feta de jamón y una de queso, más pan, más harinas. Si bien, «oficialmente» se habla de una rodaja de tomate y una de lechuga… solo es una leyenda urbana, porque ninguno de los chicos mendocinos no lo encontró en su plato. A la tarde, sigue el show de las harinas para «el engorde»… «El ajuste de Suarez siempre va a los más vulnerables» denuncia Vadillo.

«Gran parte del sueldo de las personas de los sectores más vulnerables de la provincia se destina a la alimentación, pero debido a la inflación que ronda el 50%, les alcanza cada vez para menos productos. No llegan a adquirir los alimentos en las cantidades y calidades necesarias para mantener una nutrición adecuada”, consideró el candidato del Partido Verde.

La realidad mata a el relato. Los chicos que asisten a los comedores escolares de Mendoza solo adquieren sobrepeso en base a la gran cantidad de harinas que consumen y con muy poco valor nutricional. Sin una alimentación saludable real, es muy difícil tener buen rendimiento intelectual de los niños más vulnerables, menos nutrientes para crear defensas en el cuerpo ante enfermedades, un sector de la sociedad mendocina que ya se desarrolla en desventaja a un modelo clasista que propone el gobierno de Suarez, que recorta fondos públicos no en la pauta y la propaganda, sino en los pobres.