Otra vez un nuevo escándalo que involucra a Vialidad de Mendoza y, en cierta manera, salpica indirectamente (nuevamente) al intendente de Godoy Cruz, Tadeo García Zalazar, uno de los radicales más cercanos a Alfredo Cornejo.
Según el legislador de Protectora Línea Fundadora, Mario Vadillo, se ha destinado recursos de la DPV Mendoza para mejorar los ingresos de un taller privado en el departamento de San Martín que se utilizará como Centro de Revisión Técnica Obligatoria. A esto se le suma un ingrediente más, ya que el delegado regional de la DPV Zona Este está bajo la responsabilidad del tío del intendente Tadeo García Zalazar, Jorge García Salazar (el familiar, el del segundo apellido con «S»).

Ya conocemos la historia de Oscarcito Sandes y su renuncia a su cargo como administrador de la dirección provincial de Vialidad luego de un escándalo y denuncias cruzadas por presuntos hechos de corrupción.
Fue, precisamente, el Tribunal de Cuentas que detectó serias irregularidades en la rendición de fondos y un posible fraude millonario; comprobando que empleados y funcionarios utilizaban el dinero de la caja chica para gastos personales y hasta usar viáticos de vialidad para vacaciones.
Sandes denunció a la ex gerenta de recursos humanos, Corina Gallardo, de haber falsificado su firma para autorizar los gastos. La mujer, justamente hoy tiene un cargo de planta en la Municipalidad de Godoy Cruz, como una especie de «refugiada» de la gestión del intendente Tadeo García Zalazar.
Mientras se trata de «limpiar» la manoseada imagen de la Dirección de Vialidad de Mendoza en la Justicia, siguen apareciendo particulares situaciones que evidencian que las cosas no han cambiado mucho…
El diputado provincial de Protectora Línea Fundadora, Mario Vadillo, ha presentado un pedido de informe y realizó una denuncia por el supuesto uso indebido de máquinas de la Dirección Provincial de Vialidad en obras realizadas de manera privada.

«Vamos a pedir informes de por qué se están usando estas máquinas», manifestó el diputado de Protectora y compartió imágenes en las que se puede ver los trabajos que se están realizando en el carril Montecaseros en el ingreso al predio de una planta de verificación.


«Se va a investigar si el trabajo se hizo en parte de la calle o en el interior de la propiedad», manifestó el legislador y aseguró que los vecinos dan testimonio de que las máquinas trabajaron dentro del predio privado.

Para tener certezas sobre la posibilidad de que se hayan utilizado máquinas de la DPV con fines irregulares, el diputado presentó un pedido de informes en Vialidad y realizó una denuncia en la Justicia.
La supuesta pata política de esta historia
Como en todas estas irregularidades que suceden en la Mendoza de la impunidad… siempre existe una «pata política» que permite que «un amigo» del gobierno provincial tenga supuestamente el beneficio de usar impunemente equipamiento propiedad del Estado, como si fuera propio o a modo de «préstamo» como si fuera la bordeadora del vecino.
Cuando el diputado Mario Vadillo publica en sus redes sociales la denuncia, con video incluido, salta este comentario de la supuesta propietaria del taller del escándalo:

De ser cierto que es la señora en cuestión, es verdad que «todo San Martín sabe quiénes somos». Justamente ella y su hermano son íntimos amigos del diputado provincial de la UCR, José Orts, un «casual» contacto muy cercano con el gobierno «casualmente» radical para que sean los elegidos en la zona de San Martin para empezar a facturar millonarias sumas con la planta de verificación vehicular, registrando a todos los vehículos de la Zona Este, cuando lo habiliten y empiece a funcionar.
De ser así, el supuesto «préstamo» de las maquinarias de la DPV Mendoza caen como «anillo al dedo» a la hora de invertir en el taller sin poner un centavo. Sin dudas «amigos son los amigos».
¿Todos los caminos conducen a Cornejo? Parece que si. El diputado José Orts es un referente del cornejismo duro, tanto que juega al futbol con el ex gobernador… dicen algunos que Orts es «muy cercano a Cornejo, al punto que se deja hacer caños» cuando juegan algún picadito.

¿Qué explicación tendrá la cuestionada Dirección Provincial de Vialidad sobre este tema?
