Fresina y las declaraciones juradas del gobierno mendocino: «no aclares que oscurece»

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La Fiscalía de Estado de Mendoza hizo públicas las declaraciones juradas presentadas por el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo y sus funcionarios, y entre los datos figura un auto Mercedes Benz SL 300 modelo 1991 por un valor de 1 peso perteneciente al ministro de Seguridad y una casa de la vicegobernadora Laura Montero valuada en 70 centavos.

En tanto, de los documentos presentados se desprende que el gobernador, quien declaró poseer sólo un lote tasado en 119.756 pesos, percibe un salario de 68.429 pesos por mes.

El ministro de Seguridad, Gianni Venier, cuestionado por el valor declarado de su vehículo, en dialogo con una radio local indicó que es el valor asignado por la ATM (Administración Tributaria Mendoza). «Acá no hay ánimo de ocultar nada. Es más, cuando compré ese vehículo eran 26 mil dólares, en el 2004. No sé cuánto costará ahora, no hay otro a la venta. Pero acá no hay ningún inconveniente de decir el precio», expresó.

De un total de 431 funcionarios obligados a informar su patrimonio e ingresos, hasta el momento sólo 381 presentaron sus declaraciones juradas que fueron difundidas por la Fiscalía mendocina en cumplimiento del decreto 1789/15 que dispone la obligación de los funcionarios públicos que tienen cargos de responsabilidad en el manejo de fondos oficiales, de presentar su declaración jurada patrimonial.

El diputado provincial del bloque Frente de Izquierda, Héctor Fresina, desarrolló un fuerte análisis en torno a la actual gestión del Ejecutivo mendocino que reproducimos a continuación:

«Ha tomado estado público un hecho singular de la política mendocina, los funcionarios y legisladores dieron a conocer sus declaraciones juradas patrimoniales.
Se trata de una puesta en escena que intenta «darle transparencia» a la función pública, pero como suele ocurrir en estos casos, cabe el dicho «no aclares que oscureces».
Los ridículos valores de los bienes declarados se pretenden justificar con el avalúo fiscal vigente. Cabe preguntarse ¿quién votó la Ley de Avalúo vigente?. Ellos.
Desde el Partido Obrero venimos sosteniendo que el avalúo fiscal que representa entre un 10 y un 20% de los valores de mercado de las propiedades, es un instrumento más del quebranto provincial producido por los grandes grupos económicos que dominan Mendoza; pues no solo reciben subsidios, rebajas impositivas, sobreprecios y negocios turbios con la obra pública y el endeudamiento provincial; sino que los impuestos que pagan por sus propiedades (cuando lo hacen) es una cifra irrisoria. Frente a esto hemos propuesto una delimitación para el cobro del impuesto inmobiliario: exceptuar de su pago a los propietarios de vivienda única familiar cuyo valor de mercado no supere los 2 millones de pesos y de unidades productivas de familias rurales de hasta 5 hectáreas, actualizando los valores del pago de impuestos al resto de los sectores de acuerdo con los valores de mercado.
La pretendida «lucha contra la corrupción» no pasa por declarar los bienes de esta forma. La población asiste al espectáculo obsceno de «rosaditas» y «rosadas» que fugaron 350 mil millones de dólares al exterior, la entrega nacional a los fondos buitres, la estafa al país que significó el dólar a futuro que armó el gobierno kirchnerista y que ejecutó el gobierno macrista para beneficio de capitalistas de ambos lados de la «grieta». Estamos en presencia de un régimen corrupto.
Sin embargo no se les cae la cara de verguenza cuando acusan de la crisis a las maestras, enfermeros y demás trabajadores del Estado que ponen todo de si para sostener el funcionamiento de la educación, la salud, la justicia y todas las ramas de la administración, procediendo a despidos, cierre de paritarias por decreto y persecución a delegados gremiales.
Este régimen en descomposición, de la mano de Macri en la nación y de Cornejo en la provincia, con el acompañamiento de todas las camarillas que conforman el Frente Para la Victoria y el Frente Renovador, tiene decidido seguir avanzando contra el trabajo, el salario y las condiciones de vida del pueblo, que sí paga sus impuestos. Los escándalos relacionados con la corrupción en sus distintos colores y tamaños, lejos de distraer la atención popular, echan más leña al fuego».

Héctor Fresina