Alberto-Adolfo-Poggi y su «Game of Thrones» autóctono: Johana Gómez del FIT San Luis explica el «circo» y los «camaleones» de este Netflix puntano

Actualidad San Luis

La referente provincial del PTS / Frente de Izquierda en San Luis, Johana Gómez, explica el circo electoral puntano donde la batalla de egos, ex delfines con ganas de revancha y peleas familiares se suben a un exclusivo ring donde los ciudadanos quedan afuera, mirando de reojo como meros espectadores, mientras la realidad socioeconómica, el exilio de fábricas y los despidos golpean fuerte en los hogares puntanos y las expectativas de crecimiento es solo una mera ilusión. Compartimos el análisis para todos los biencuyanos de un punto de vista diferente.


Elecciones puntanas 2019, un “game of thrones” por la gobernación

Por Johana Gómez. Referente provincial del PTS / Frente de Izquierda

Este año, hay elecciones locales en las que el principal cargo a elegir es nada menos que el de la gobernación de la provincia. Luego de 36 años – desde la vuelta de la democracia en 1983 – otra vez y, como siempre, los hermanos Rodríguez Saá volverán a ser candidatos a gobernador. Pero, en esta oportunidad, no irán en la misma fórmula ni en la misma lista sino en frentes electorales distintos, compitiendo entre sí, por primera vez.

Desde que se conoció la noticia, mucho se está hablando en los medios de comunicación sobre esta “pelea” política entre Adolfo y Alberto. Algunos dicen que se trata de una disputa real mientras que otros afirman que se trata de una pantomima. Lo cierto es que, a la hora de analizar la cuestión, hay que tener en cuenta no sólo el escenario político – electoral de San Luis sino también el escenario político – electoral nacional, más allá de lo que declaren o hagan los protagonistas del actual “conflicto familiar”.

En este sentido, la “contienda” entre los hermanos Rodríguez Saá puede tener varios fundamentos y objetivos, interdependientes entre sí.

Por un lado y, siendo poco probable, puede tratarse de una disputa interna acerca de quién o quiénes los sucederán en un futuro no muy lejano, tanto en la administración de la provincia como en el Partido Justicialista / peronismo local, teniendo en cuenta que sus hijos políticos, Claudio Poggi y Gastón Hissa, no están más en sus filas.

Por otro, puede tratarse de una táctica electoral tendiente a polarizar la elección gubernamental entre ellos dos, restándole votos a Poggi (principal competidor) y dejándolo en el tercer puesto de la carrera hacia la gobernación.

Y, por último, puede tener bastante injerencia el hecho de que ambos hermanos no se hayan puesto de acuerdo sobre quién debería ocupar el sillón de la presidencia de la nación, una vez concluidas las elecciones nacionales de este año. Mientras que Adolfo Rodríguez Saá apoyaría a un candidato presidencial que provenga del peronismo tradicional no kirchnerista ni cristinista (Juan Manuel Urtubey, por ejemplo) Alberto Rodríguez Saá apoyaría la posible candidatura presidencial de Cristina Kirchner.

Sea cual fuere la causa de la “distancia” entre Adolfo y Alberto, lo real es que la misma es circunstancial, vale decir, que en cualquier momento, de acuerdo a la coyuntura político – electoral provincial y nacional, y en base a la situación económica de la Argentina, los hermanos no tendrán reparos en olvidar sus “diferencias”, volviéndose a unir en algún proyecto político que se proponga mantener el poder económico y el poder político, bajo el manto del empresariado y los sectores más ricos de la provincia y del país.

Una clara muestra de ello es que, al igual que en otras provincias, el ejecutivo provincial (en manos de Alberto Rodríguez Saá) decretó el adelantamiento de las elecciones puntanas, con el visto bueno de todo el justicialismo y el peronismo local, entre quienes se cuenta a Adolfo Rodríguez Saá que, en este caso, prefirió olvidar las “supuestas divergencias” con su hermano, el gobernador.

 

Claudio Poggi, el candidato del ajuste macrista para la gobernación

Por su parte, Claudio Poggi comenzó la carrera hacia el sillón de la Casa de Gobierno con el manifiesto apoyo del presidente Mauricio Macri e intentando sumar “opositores” a sus filas, con el objetivo de contrarrestar la dura derrota que sufrió en las elecciones nacionales legislativas del 2017, en las que los hermanos Rodríguez Saá le dieron vuelta los veinte puntos a favor que tenía para ganar la elección a senadores nacionales por San Luis.

Uno de los que se ha sumado al espacio poggista / macrista (con el visto bueno del PRO y de la UCR) es el actual intendente de la capital puntana, Enrique Ponce, quien – en lo que va de su carrera política – ha cambiado más veces de colores que los propios camaleones. Habiendo ganado, por primera vez, las elecciones municipales con la billetera del kirchnerismo, ahora será el candidato a vice-gobernador del ex peronista y actual cambiemita Poggi, en un claro intento de no perder protagonismo político y quedar en el olvido.

La fórmula gubernamental de ambos, que lleva de furgón de cola a la UCR y otros tantos arribistas y oportunistas, tiene el sello indiscutible del macrismo con sus políticas de despidos y tarifazos, con sus medidas neoliberales como la reforma (estafa) jubilatoria, y con la lógica constante de ajustar en educación, salud, vivienda y trabajo, mientras los empresarios y los sectores más acaudalados se enriquecen cada vez más, al mismo tiempo que se paga la deuda externa fraudulenta, y se mantiene intacta la millonaria fuga de capitales.

 

Un “game of thrones” electoral

Las elecciones provinciales de este año, al estar en juego el trono de la gobernación provincial y los tronos de algunas intendencias importantes (como la de la Ciudad de San Luis, por ejemplo) reflejan que cada espacio político hará lo que sea necesario para salir victorioso del juego electoral.

Aún está por verse si la “separación” política entre los hermanos Rodríguez Saá se concreta realmente y se inscribe en la Justicia Electoral provincial, aún están por verse quiénes acompañarán a Adolfo y Alberto como candidatos a vice-gobernador, aún están por verse las otras alianzas electorales que se van a tejer, y aún está por verse el grado en que los referentes nacionales y posibles candidatos presidenciales se la van a jugar (con declaraciones y aportes dinerarios) por los diferentes candidatos a gobernador de la provincia.

En lo que hace a la izquierda puntana, el Partido de Trabajadores por el Socialismo (PTS) integrante a nivel nacional del Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT) ha optado por no participar de la contienda electoral provincial, dándole prioridad a su construcción política de base en cada lugar de trabajo y estudio de San Luis y, a la vez, otorgándole preferencia al escenario electoral nacional que tendrá su puntapié inicial en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del mes de agosto.