Ramón denuncia inflación por las nubes con aumentos escondidos «Una escalonada en precios que deriva en el vaciamiento de la economía familiar»

Actualidad Mendoza

En un momento en el que el Gobierno Nacional analiza medidas para intentar frenar el ritmo de inflación, que en marzo anotó un récord del 4,8%, a un ritmo anualizado superior al 75% anual, concentrándose en especial sobre el precio de los alimentos y de algunos bienes en especial, como la carne, un estudio comparó la evolución de la inflación general con la del rubro alimentos y bebidas en los últimos 4 años, entre marzo de 2017 y marzo de 2021.

Una primera constatación del trabajo, publicado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) es que en ese período el aumento de precios de Alimentos y Bebidas fue del 335,2%, casi 25 puntos porcentuales más que el 310,6% que aumentó en el mismo lapso el “Índice de Precios al Consumidor” (IPC, o inflación minorista) según el Indec.

A pesar de que las tarifas de los servicios de telecomunicaciones y de televisión paga se encuentran congelados, el Gobierno acaba de permitir un incremento en las facturas que DirecTV factura a sus clientes en todo el país.

A partir de la Resolución 323/2021 del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) que se publicó en el Boletín Oficial el pasado viernes 16 de abril la principal operadora de TV satelital quedó habilitada para cobrar una suma fija.

El diputado nacional por Mendoza y defensor de los consumidores, José Luis Ramón, desarrolla una columna de opinión sobre la incipiente inflación de los últimos meses y lo recovecos que utilizan algunas de las grandes empresas multinacionales para seguir acechando el bolsillo de las familias argentinas.

Inflación por las nubes con aumentos escondidos

Grata fue la sorpresa a finales de agosto del 2020 cuando el presidente Alberto Fernández firmó un DNU que declaraba que los Servicios de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) son servicios públicos esenciales y estratégicos en competencia.

Esto no sólo valorizaba la responsabilidad del Estado en la fiscalización de las empresas que dan estos servicios, sino que comprometía ante los usuarios y consumidores que no existirían aumentos y/o baja en la calidad de servicios prestados.

En teoría, funcionaba perfecto, pero la alegría idílica duró menos de un año. Hoy, un poco decepcionado respecto a la nueva resolución del Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) que permite una triquiñuela con las que algunas empresas comenzarán a aumentar sus tarifas.

¿Cómo ocurre esto? Por ejemplo, la empresa DirecTv estableció un impuesto a los abonados por las dificultades de cableados en algunas zonas del país, con el aval del ENACOM, esta situación, inventada por la empresa, no es informada ni explicada a los consumidores yendo en contra de toda protección a los consumidores actuales y futuros de la empresa, y de la propia Ley 24.240 de protección de usuarios y consumidores. 

En un momento donde los esfuerzos de toda la sociedad están puestos en el cuidado de la salud, en desmedro muchas veces de la propia economía ciudadana, no pueden verse boicoteados con aumentos sutiles algunos, y otros no tantos.

Esta misma semana, aumentó también el impuesto automotor y hemos participado además de audiencias públicas para que no se modifiquen, a favor de las empresas, las tarifas de la luz y el gas; ni hablar de la inflación que casi alcanza los 5 puntos en el último mes, y que impacta de lleno en la canasta básica.

Acá el problema es la arbitrariedad con la que se deciden estos artículos que ayudan a grandes empresas en desmedro de la economía familiar, ya vapuleada, además de la falta de participación o si quiera consideración de los consumidores, a la hora de decidir en este tipo de cuestiones, que no son temas técnicos, sino que afectan a cada una de las familias argentinas. Porque si el Estado avala desde un Ente Nacional a una empresa, ¿por qué no lo haría con otras?

Estas grandes compañías ganan millones con lo que cobran, más aún si por cuestiones netamente de logística, se les permite cobrar cargos adicionales que significarán más ganancias para DirecTv, sin gastos reales para mejorar su servicio transformándose en costos al usuario.

Estas triquiñuelas, sólo profundizan un problema mayor, el de la inflación. Cada desequilibrio, cada espacio donde las empresas logran cobrar un poco más y donde los entes regulatorios hacen la vista gorda en complicidad con ellas, permiten esta escalonada en precios que deriva en el vaciamiento de la economía familiar, y de toda la cadena de consumo que se forma a partir de las familias argentinas.

No es un tema menor entonces, la participación de usuarios y consumidores en las decisiones que los afectan directamente, porque estas resoluciones entre gallos y medianoche crean mantos de duda en los ciudadanos y desgastan aún más sus bolsillos.

Por José Luis Ramón

Diputado Nacional por Mendoza