Apurado por meter a Mendoza dentro del turismo de vacaciones, Suarez sigue disimulando la disparada de casos de Covid-19

Actualidad Mendoza

Tras la señal de alerta del día viernes, donde se dio a conocer 3 nuevos casos de Covid-19 en la provincia de Mendoza, de todos los miembros de una familia que vive en el departamento de Las Heras y que señalaban que habían tenido un contacto estrecho con un camionero que habitualmente viaja a Buenos Aires… todo la argumentación se le cayó a las autoridades sanitarias provinciales, cuando el test realizado al transportista se confirmó este domingo que fue «negativo».

El gobernador de Mendoza, Rodolfo Suarez, en vez de adoptar medidas preventivas ante un total estado de desorientación oficial, permitió (y permite) que en estos días los mendocinos y mendocinas se mezclen en bares y restaurantes, centros comerciales y shoppings, realicen encuentros familiares y salgan a hacer actividades físicas con total normalidad y hasta el mismo Rody, tranquilo, se tomó un finde muy familiar.

Tan tranquilo, que recién hoy lunes a la mañana le vimos la cara al gobernador convocando una «urgente» reunión para tratar lo sucedido hace tres días atrás.

El gobierno mendocino está perdido, moviéndose a ciegas, sin saber si hay o no circulación comunitaria del virus en la provincia. No hay estrategia, no más hay acciones preventivas que apurarse para «quedar bien» ante el gobierno nacional para que le habiliten las actividades turísticas en la inminente temporada de vacaciones de invierno ¿llegará la provincia a mostrar «normalidad y control»?

El gobernador Rodolfo Suárez y la ministra de Salud, Ana María Nadal, brindaron una conferencia de prensa este lunes en la que ratificaron los últimos 11 contagios de Covid-19 en Las Heras en un «conglomerado familiar», razón por la cual se intervino a unas mil personas desde el viernes. 

Siete de los ocho contagiados que se informaron durante la noche del domingo pertenecen al mismo grupo familiar, aunque la persona restante no comparte ese vínculo sanguíneo. Según Nadal «trabaja en un geriátrico y todas las personas que lo componen están sin síntomas y en observación». 

El brote de contagios -11 en 48 horas- pudo haberse producido luego de un cumpleaños en que participara la familia en cuestión. La información oficial habla de unas 25 personas en ese evento no permitido, llevado a cabo en el barrio Espejo de Las Heras. 

En conferencia de prensa, el gobernador Suarez aclaró que “no habrá nuevas autorizaciones para flexibilizar actividades. No vamos a retroceder momentáneamente, pero tampoco habrá nuevas autorizaciones hasta que avance la investigación. Si se producen nuevos incumplimientos, iremos evaluando retroceder”.

La vida en Las Heras y en especial en el Barrio Espejo, donde se detectaron estos primeros casos, sigue con total normalidad, con vecinos deambulando de un lado para otro del Gran Mendoza. No van a adoptar medidas extremas de aislar la zona para que los medios porteños «no se aviven» de la gravedad del caso y Nación no le ponga el ojo a la situación y le suspenda la reactivación de la temporada turística. Todo disimulado, todo tapado con diarios.

El mandatario mendocino recordó que la provincia forma parte del Corredor Bioceánico, lo que hace que “nuestra situación sea compleja, por la cantidad de camiones que ingresan. Son cerca de 1.500, la mayoría es transporte transitorio”. Asimismo, detalló: “Veníamos con muchos días sin casos, con una tasa muy baja, estuvimos cerca de un mes sin casos en la provincia y los que resultaron positivo venían de afuera y se encontraban cumpliendo el aislamiento en hoteles. Tenemos 900 personas cumpliendo la cuarentena en estos lugares”.

Más allá del «relato» del gobernador, la realidad de los camioneros en la frontera argentina-chilena dista mucho de las medidas preventivas aplicadas por provincia y Nación: en la espera de los testeos y papeleo afín, los numerosos transportistas no respetan el distanciamiento social y todo está armado con mucha improvisación, a la intemperie y compartiendo la vida comunitaria con los pobladores, y con una notoria la falta de personal de seguridad provincial y nacional para tomar medidas de prevención sanitaria.

En la frontera argentino-chilena las medidas preventivas son escasas
y sin distanciamiento social

A esto se suma la escueta información que se da en el parte oficial que brinda diariamente la provincia y la escasa cantidad de testeos.

Frente a esto Rody «le pone onda» pero la realidad mata relato: “el Gobierno de Mendoza es el canal oficial. Nunca dimos información contradictoria y estamos dando toda la información a la sociedad desde el primer día”, se ataja.

A fin de esta semana, los mendocinos y mendocinas se darán cuenta si las medidas preventivas de Rodolfo Suarez de flexibilizar tanto la cuarentena han sido efectivas y de dejar todo igual como cuando no existían casos o, al menos, no se habían detectado con los pocos testeos.