Esta es una nota con pura especulación, de la cual usted amigo biencuyano se hace responsable de lo que escuche y meta en su mente. La rosca política en Mendoza está a flor de piel y subterráneamente se entretejen alianzas y discusiones con el único objetivo de lograr obtener la lanza más larga y dorada de Mendoza… es por eso que para encontrar mayor claridad entre Las Fuerzas del Cielo y Las Fuerzas del Infierno, BienCuyano recorrió los sombríos caminos del secano lavallino, para llegar al Oráculo Huarpe del Cacique Aucanamon, lugar donde se debaten las energías electorales de la provincia.
En medio de runas, cartas, rayos y espejos, desde el Oráculo empiezan a surgir las energías que vislumbran el futuro cercano de las elecciones legislativas de Mendoza. «¿Qué nos dice el futuro, maestro?», le preguntamos a Aucanamon… y él nos respondió con su vos profunda. Tomamos nota de ello…
«Veo un camino de arcoíris que se derramará en los senderos electorales de la tierra del buen vino. Los acuerdos no llegan a buen puerto. La Tortera pone las condiciones y el Patroncito no quiere ceder, en esa disputa se cortan las energías y entran las chispas»
«Colapsa el plan de El Patroncito, que era meter una Sanadora como puente de unidad entre El Pato y La Tortera. La Sanadora no logra sanar sus propias heridas del pasado y hoy queda flotando en el Limbo, en medio de su vacío partidario».

«El pasado conflictivo condena a La Sanadora y El Mudo le pone trabas para no ingresar a las Fuerzas del Cielo, y no generar gratuitamente una nueva división de nubes. Es por eso que queda en este Limbo, sin destino ni futuro».
«La Tortera entiende que ella tiene el poder absoluto y confía en un triunfo propio para pintar la tierra malbec de violeta puro. Por eso cree que no necesita depender de El Patroncito. Confía que El Mudo puede gestar la magia necesaria para cumplir los deseos de su Jefe».

«La Tortera puso en su mesa las cartas que vaticinan una traición. Es por eso que no confía de El Disfrazado. Entiende que éste está armando su propio camino y usa el color oportunamente solo por un interés personal. Ella lo sabe y es por eso que empieza a quitarle poder».
«Frente a ello veo tres matices, tres caminos que se abren… el violeta puro, el violáceo y el morado, que competirán por el poder»

«Gansos, tinturas y viudos libres se unirán con El Disfrazado y gestarán una opción provincial de violáceos… veo los nombres de Griselda y El Laucha, que quiere pero que La Tortera no lo elige, y encuentra en este camino, el color necesario para llegar a La Cúpula Nacional. Si el poder se corta en Buenos Aires, es posible que El Disfrazado se anime a jugar y allí los hechos generarían catapultas. Todavía no veo energía que vaticine ese descenlace aún».
«La Tortera y El Mudo armarán el camino violeta puro para recaudar energías que engrandezcan a El León de Oro en las tierras del buen vino»
«Los morados seguirán siendo morados, tras no lograr esa mixturas de elementos que querían potenciar a El Patroncito a un posible triunfo. El Peti y La Pamela serán los sacrificados para jugar en esta disputa de colores».

«Este arcoíris tendrá otros matices… azules que buscan encontrar una unidad para recuperar las glorias del pasado. No es fácil. Una Condena precipita acontecimientos y une los misticismos. Pero hay energías oscuras internas que cortan puentes. Solo es ver si la inteligencia de los elementos puedan coordinarse y entender que Nadie Se Salva Solo»
«Pero hay otros senderos luminosos. Los caminos verdes que siguen en solitario y proponen llevar, en medio de la tormenta de colores, a El Marito a entrar en el cupo 5 de La Cúpula. Los rojos son siempre rojos y se juegan una carta para recuperar el terreno perdido y empezar a ser una alternativa diferente de camino. Después hay otros caminitos, que muchos dudan que lleguen a buen puerto, pero se ofrecen para los arriesgados».

El Oráculo empieza a apagarse, las energías se debilitan y descansan a un nuevo encuentro. «Habrá muchos caminos, muchos colores, la disputa será voraz para los que juegan adentro, muchos tienen para ganar como tantos otros para perder, el interés será solo de un círculo, mientras el pueblo les da la espalda. La participación será llamativamente escasa y solo ganará el que tenga un sistema más organizado de concentrar energías. El futuro empieza a marcarse, mientras uno espera sentado al 27 (pero que no se duerma). Me desangro en verdades, adiós».
Ese fue su mensaje visionario…
