La senadora Verasay le responde a Malena (mujer de Massa) y su paridad de género: «Ella solo busca un posicionamiento político personal»

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La visita de Malena Galmarini, es decir, la mujer de Sergio Massa, a la provincia de Mendoza levantó demasiada polvareda en la prensa local. En primera instancia, vino para tantear el estado de situación del Frente Renovador en el territorio cuyano, un partido que viene en picada si no empieza a negociar con el peronismo o el radicalismo, ya que la neutralidad de su líder desencanta a los electores y la imagen empieza a desdibujarse, incluso, en la misma provincia de Buenos Aires. Por otro lado, Malena vino a defender su proyecto sobre la paridad de género en el plan de reforma electoral mendocina, es decir, una igualdad «cuantitativa» de hombres y de mujeres que integren una lista. La referente del Frente Renovador estuvo acompañada por el diputado nacional José Ignacio de Mendiguren y por el legislador provincial Guillermo Pereyra, que en la caliente última sesión legislativa tuvo un nuevo encontronazo con el frente Cambia Mendoza, específicamente por el tema de la paridad. Es que el integrante de esta alianza votó en contra de la reforma electoral propuesta por el Ejecutivo porque no se incluyó la ampliación del cupo femenino en las listas. Frente a ello, muchas mujeres del radicalismo cuyano salieron al cruce ante los dichos de la mujer de Sergio Massa y la actitud que viene teniendo el partido del hombre de Tigre en el territorio provincial. Una de ellas es la senadora nacional por Mendoza, Pamela Verasay, que desarrolló una columna de opinión sobre el tema y que BienCuyano reproduce a continuación:

 

Mujeres y política: realidad que contrasta prejuicios

En el marco de su visita a la provincia, Malena Galmarini deslizó que el gobierno de la provincia de Mendoza, no da lugar al protagonismo de mujeres en los ámbitos de poder.

Concretamente, Galmarini señaló: “Me llama la atención que cuando todos los partidos políticos están apoyando una iniciativa tan importante, para poner a las mujeres en un lugar de toma de decisiones y transitar un camino hacia una vida libre de violencia y sin discriminación, no lo acepte este gobierno”.

Esta opinión resulta equivocada, reduccionista y motivada no por una genuina defensa del género sino por el interés de, a partir de una reivindicación colectiva, conseguir un posicionamiento político personal en un momento en que se advierte una fuerte declinación de las expectativas que despierta su espacio político.

Galmarini no tiene por qué conocer la historia política de Mendoza, pero sí, ante su definición, tenemos la obligación de recordársela. Varias mujeres radicales, ayer y hoy, han marcado hitos en el desarrollo institucional de nuestra provincia.

Primero, Margarita Malharro, quien como senadora nacional, junto a dirigentes de la talla de Florentina Gómez Miranda, promovió las primeras leyes relevantes en materia de derechos de la mujer desde el regreso de la democracia. Concretamente, la ley de cupo femenino, que equilibró el acceso a los espacios públicos; y las de patria potestad compartida y de divorcio vincular, tuvieron en esta mujer mendocina una promotora fundamental en tiempos en que las mujeres éramos duramente discriminadas desde la letra de la ley.

Más cerca en el tiempo, fue el radicalismo el partido político que promovió a la primera vicegobernadora mujer de Mendoza, la ingeniera Laura Montero; Montero arribó a este cargo luego de una extenso y fructífero desempeño en cargos legislativos y ejecutivos, en áreas vinculadas a la producción y economía, tradicionalmente limitadas al protagonismo de los hombres.

Y meses atrás, fue también el radicalismo el espacio que propuso a quien hoy ejerce como la primera intendenta mujer de la historia de Mendoza; con un aditamento: Norma Trigo asumió en Santa Rosa en un contexto de quebranto financiero y extrema fragilidad institucional. En ese marco, Trigo demostró que los prejuicios respecto al desempeño de una mujer en estos cargos, son infundados y falaces.

Podríamos poner decenas de ejemplos de cómo en Mendoza, mujeres a título personal y en sentido colectivo, han sido impulsoras de transformaciones que quedan como hitos de la historia; y muchas de esas mujeres, lo hicieron desde su participación en las filas de la Unión Cívica Radical.

Aseverar que el radicalismo de Mendoza se niega al avance de las mujeres en los ámbitos de decisión política, es una farsa. Reducir la posición de un gobernador respecto al género a un porcentaje es, además, revelador de la concepción propia.

En mi persona y en nombre de miles de mujeres identificadas con Cambia Mendoza, ratifico la posición de los bloques legislativos del Frente, de afrontar este tema con responsabilidad y haciéndonos cargo de asuntos públicos, como es la característica de esta gestión de gobierno.

Este gobierno encabezado por este gobernador, tiene el orgullo de contar con la primera vicegobernadora mujer de la historia de Mendoza, la primera intendenta mujer de la democracia provincial y una ministra mujer, Claudia Najul, en una de las carteras más importantes del gabinete provincial.

Y ninguna de ellas, así como nuestra recordada Margarita, accedió a sus cargos por portación de apellido o referencia masculina. Accedieron por sus capacidades, más allá de su prosapia; por sus cualidades, más allá de su género; y por sus convicciones, más allá de su apellido.

Nosotras, seguiremos trabajando con dedicación y responsabilidad sobre la realidad de Mendoza, siempre nos encontraran dispuestos a dialogar cuando el enfoque sea abordar problemas concretos que debemos solucionar.

Pamela Verasay
Senadora Nacional (Interbloque CAMBIEMOS)