Inteligencia artificial en manos equivocadas: ¿Para el actual Gobierno de Mendoza una persona con un buzo deportivo y gorrita tiende a cometer un delito?

Actualidad Mendoza

Hace poco más de una semana, salió la noticia de que el gobierno de Mendoza incorporará cien cámaras de seguridad con inteligencia artificial. Parecería ser un anuncio prometedor, pero tras la cortina de humo oculta una ideología que, como mínimo, es reprochable y debe encender las alarmas de nuestra sociedad.

Comencemos recordando que hace poco más de un mes, el gobernador Rodolfo Suarez dijo en una entrevista: “Las crisis sociales llevan a la delincuencia y es un mal de toda la Argentina desde hace tiempo. El delito es multicausal y existe el delincuente natural que nace con genética natural”.

Espero que usted coincida conmigo en que los términos delincuencia y genética natural no pueden ir de la mano nunca. Un dicho de esa magnitud vislumbra los principios que derivaron en las épocas más oscuras de los últimos siglos.

La ciencia le dedicó muchos recursos al intento de estandarizar los rasgos delictivos y siempre el resultado fue el mismo: NEGATIVO. Una de las teorías más reconocida es la de Cesare Lombroso a fines del siglo XIX. El criminólogo y médico italiano, sostiene que la criminalidad está ligada a causas físicas y biológicas. Defiende que un delito es el resultado de los impulsos o tendencias innatas de una persona y que pueden observarse ciertos rasgos físicos en los delincuentes habituales. Estos rasgos van desde asimetrías craneales hasta la forma de la mandíbula o de las orejas. Obviamente, que esta teoría fue desestimada por todos… o bueno, por casi todos.

¿Por qué hago mención a esto? Es sencillo. La Inteligencia Artificial (IA) funciona a base de algoritmos preestablecidos. Un algoritmo, según la Rae, es un conjunto ordenado y finito de variables que permite hallar la solución de un problema. Ahora bien, a groso modo, si una variable es que una persona con un buzo deportivo y gorrita tiende a cometer un delito; esta inteligencia artificial mandaría una alerta temprana para que intervenga la policía.

Para ser claros estaríamos hablando de estigmatizar a personas por sus conductas, vestimentas, color de piel, etc. Es grave, ¿no? No es por ser dramático, pero, salvando las distancias, el principio por el cual se persiguió a los judíos o hubo quema de brujas es el mismo que se estaría aplicando en este caso.

Además, permítanme cuestionarme la eficacia de estas tecnologías. Al estandarizar las conductas o patrones que la IA reconoce como sospechosos, al delincuente le bastaría con evitar esos patrones para no generar sospecha. Volviendo al ejemplo que di anteriormente, alcanzaría con que el delincuente no se ponga un buzo deportivo. Una cosa es que la cámara escanee una patente y busque si está denunciada como robada; y otra muy distinta es que decida si una persona está por cometer un delito.

Elon Musk es CEO de Tesla (autos autónomos) y del Proyecto Spacex (busca colonizar Marte) y sus empresas han aportado grandes avances para el desarrollo de Inteligencia Artificial. Esta semana, dijo en un congreso tecnológico en China que la IA debe ser utilizada en los procesos productivos y no en actividades donde intervenga el factor humano. Factor que este gobierno estaría dejando de lado y no solo en relación a este tema.

Para concluir, quiero hacer énfasis en el debate que este tema debe generar en la sociedad. Estamos hablando de temas muy delicados. Las variables que intervienen en los algoritmos no pueden ser decididas con liviandad. Imagínese, mi querido lector, qué pasaría si esas variables definieran que aquellas personas discriminadoras son incompatibles con la función pública, ¿nos quedaríamos sin gobernantes?

Hasta la próxima.

Por Nelson Pizarro